El estilo de Onetti es menos vitriólico que el de Céline pero tan irrespetuoso como éste con los valores establecidos y las buenas maneras, un estilo que, nacido en la placenta nutricia de la lengua hablada, ha experimentado sin embargo una sutil reelaboración literaria, que, a la vez que le confiere la apariencia de frescura y espontaneidad del lenguaje oral y callejero, constituye una creación estética muy eficaz para expresar una visión personal y siniestra del hombre y de la vida. Esta visión coincide con la de Céline en ciertas convicciones esenciales: que no hay esperanza, que los seres humanos son una horda repulsiva de resentidos, mezquinos, mediocres y malvados y que sólo destacan y sobreviven entre ellos los peores. Y, al mismo tiempo, tanto Céline como Onetti fueron capaces- es el gran misterio del arte y la literatura-, con semejantes materiales deleznables, de construir una obra literaria cuyo vigor, belleza y coherencia a ambos redimía y salvaba de la desesperación.
04 julio 2009
25 junio 2009
Las locas subrepticias
Alicia Migdal describe un prototipo en la obra de Onetti: "Las Locas".No se refiere "a las oficiales, clásicas, pertenecientes a la historia publica de Santa María (como Julita Malabia en Juntacadáveres, Angélica Inés Petrus en El astillero o Moncha Insurralde en La novia robada), sino a las locas subrepticias, las que lo parecen y no lo son, las que son nombradas por el tedio y la rutina de los hombres. Se trata de mujeres a las que convendría más el apelativo de rebeldes o "infractoras", que, añade Migdal, tienen una capacidad de absoluto (vivencia y acto) que las expulsa, necesariamente, de la vida del relato. Entre ellas, cita a Mami, de La vida breve, que pasea con ayuda de un plano por Paris sin salir de Buenos Aires; la muchacha sin nombre de Los adioses, de la que nunca sabremos si es sólo la hija sino también la amante del protagonista; y "locas de amor"como la Magda de Cuando entonces.Todas ellas son más intensas y genuinas que la imagen que dan de ellas quienes las narran, siempre hombres y todas están marcadas por el "signo de la piedad". A esta estirpe pertenecen también la Kirsten de Esberg, en la costa y la Gracia César de El infierno tan temido. Hay en ellas algo desmedido y heroico, en el amor, en el exceso, en la fantasía, en el desafio a los límites de la realidad.También se frustan, como los hombres, pero su fracaso exhala cierta grandeza porque fracasan en empresas de gran audacia y temeridad, sin la mezquina sordidez de tantos personajes masculinos
11 junio 2009
Secuencias
Dejó de leer el relato en el punto donde un personaje dejaba de leer el relato en el lugar donde un personaje dejaba de leer y se encaminaba a la casa donde alguien que lo esperaba se había puesto a leer un relato para matar el tiempo y llegaba al lugar donde un personaje dejaba de leer y se encaminaba hacia donde alguien que lo esperaba se había puesto a leer un relato para matar el tiempo.
Julio Cortázar
Julio Cortázar
18 mayo 2009
Vuelvo
Tras algunos meses de averías vuelvo a escribir en el Blog a la espera de encontrarme pronto con Antígona. El honor y la dignidad están muy por encima de las leyes.
19 abril 2009
Entrevista a Juan Carlos Onetti
- ¿El principal rasgo de su carácter?
La pereza.
- ¿La cualidad que desee en un hombre?
La bondad.
- ¿La cualidad que prefiere en una mujer?
La ternura.
- ¿Lo qué más aprecia en sus amigos?
Lealtad.
- ¿Su principal defecto?
Ninguno.
- ¿Su ocupación preferida?
Leer novelas policiales
- ¿Su sueño de dicha?
Whisky y una buena novela policial que todavía no he leído.
- ¿Cuál sería su mayor desdicha?
Superstición. No la nombro.
- ¿Qué quisiera ser?
Yo, en las condiciones presentes, pero con veinte años.
- ¿Dónde desearía vivir?
En cualquier sitio, pero de rentas.
- ¿El color que prefiere?
El rojo.
- ¿La flor que prefiere?
La rosa amarilla.
- ¿El pájaro que prefiere?
El gorrión.
- ¿Sus autores preferidos?
La Biblia, Faulkner, Proust, Céline, Dostoievski, Cervantes, Hemingway.
- ¿Sus poetas preferidos?
Shakespeare, Walt Whitmann, Pablo Neruda, César Vallejo, Luis Rosales.
- ¿Sus héroes de ficción?
Los que yo invento
- ¿Sus heroínas favoritas de ficción?
Las que yo invento.
- ¿Sus compositores preferidos?
Tchaikowsky, Prokofiev, Beethoven, Ravel, Mozart.
- ¿Sus pintores predilectos?
Gaugin, Van Gogh, Picasso, Goya, Klee, Braque.
- ¿Sus héroes de la vida real?
El Che Guevara.
- ¿Sus heroínas de la vida real?
—
- ¿Su nombre preferido?
María.
- ¿Que detesta más que nada?
Ver sufrir sin poder hacer nada para remediarlo.
- ¿Qué caracteres históricos desprecia más?
Los dictadores.
- ¿Qué hecho militar admira más?
La campaña de Napoleón en Italia.
- ¿Qué reforma admira más?
Ninguna evitará la muerte.
- ¿Qué dones naturales quisiera tener?
Hacerme invisible.
- ¿Cómo le gustaría morir?
De ninguna manera.
- ¿Estado presente de espíritu?
Resignado.
- ¿Hechos que le inspiran más indulgencia?
Todo lo que se haga por amor.
- ¿Su lema?
Que me dejen en paz.
Fuente: Miradas sobre Onetti (Montevideo 1995, Coord. Omar Prego)
La pereza.
- ¿La cualidad que desee en un hombre?
La bondad.
- ¿La cualidad que prefiere en una mujer?
La ternura.
- ¿Lo qué más aprecia en sus amigos?
Lealtad.
- ¿Su principal defecto?
Ninguno.
- ¿Su ocupación preferida?
Leer novelas policiales
- ¿Su sueño de dicha?
Whisky y una buena novela policial que todavía no he leído.
- ¿Cuál sería su mayor desdicha?
Superstición. No la nombro.
- ¿Qué quisiera ser?
Yo, en las condiciones presentes, pero con veinte años.
- ¿Dónde desearía vivir?
En cualquier sitio, pero de rentas.
- ¿El color que prefiere?
El rojo.
- ¿La flor que prefiere?
La rosa amarilla.
- ¿El pájaro que prefiere?
El gorrión.
- ¿Sus autores preferidos?
La Biblia, Faulkner, Proust, Céline, Dostoievski, Cervantes, Hemingway.
- ¿Sus poetas preferidos?
Shakespeare, Walt Whitmann, Pablo Neruda, César Vallejo, Luis Rosales.
- ¿Sus héroes de ficción?
Los que yo invento
- ¿Sus heroínas favoritas de ficción?
Las que yo invento.
- ¿Sus compositores preferidos?
Tchaikowsky, Prokofiev, Beethoven, Ravel, Mozart.
- ¿Sus pintores predilectos?
Gaugin, Van Gogh, Picasso, Goya, Klee, Braque.
- ¿Sus héroes de la vida real?
El Che Guevara.
- ¿Sus heroínas de la vida real?
—
- ¿Su nombre preferido?
María.
- ¿Que detesta más que nada?
Ver sufrir sin poder hacer nada para remediarlo.
- ¿Qué caracteres históricos desprecia más?
Los dictadores.
- ¿Qué hecho militar admira más?
La campaña de Napoleón en Italia.
- ¿Qué reforma admira más?
Ninguna evitará la muerte.
- ¿Qué dones naturales quisiera tener?
Hacerme invisible.
- ¿Cómo le gustaría morir?
De ninguna manera.
- ¿Estado presente de espíritu?
Resignado.
- ¿Hechos que le inspiran más indulgencia?
Todo lo que se haga por amor.
- ¿Su lema?
Que me dejen en paz.
Fuente: Miradas sobre Onetti (Montevideo 1995, Coord. Omar Prego)
14 abril 2009
Los adioses
El puente sobre las piedras del río seco, el depósito de basuras del hotel. - pierniabierto - buscándose los ojos - vertiginosa constancia - creyendo - montones de palabras. - como si el informe mejorara algo. - del derecho a un orgullo. - las voces bajaban bruscamente hasta un tono de adioses, - construía un terceto de palabras. - mucho menos rápidos que la noche, - las espaldas más tristes y disminuidas, - "Me voy a morir", explicó. - esperanzas razonables, - meses de vida. - intento de modificación del recuerdo llamativo, desagradable, - la soledad en el desencanto, el deslumbramiento bajo las luces, - hasta hacerlo capaz de cubrir todo otro remordimiento. - separados para siempre, ya de acuerdo. - el depósito de basura. - lo que estaba dejando a la otra no era el cadáver del hombre - insultantemente libres del mundo. - Me miraba sin que le importara verme, - oloroso, anacrónico; - huesos velludos - nada más que pómulos, - metiendo a empujones en el viento el sobretodo flotante que alguna vez le había ajustado en el pecho; - el viboreo de un pequeño orgullo atormentado. - la cabeza cubierta por un rebozo y afirmativa. - miraba hacia la cama con todas mis fuerzas, - sólo llegaba el ruito lento de las palabras, - el silencio luminoso y frío, - la vieja y el enfermero se adelgazaban contra la pared, - el conjunto inoportuno, - disponiéndose ya, sin presentirlo, para cualquier noche futura y violenta.
(ambientación a través del léxico).
(ambientación a través del léxico).
04 marzo 2009
Año Onetti
Como comentamos ayer en el último encuentro, este es el "Año Onetti": se cumple el centenario de su nacimiento. Por este motivo sería buena idea rendirle homenaje escogiendo un libro suyo para comentar. Propongo este:
"Los adioses"
Es corto (unas cien páginas) y Onetti la considera su mejor novela. En la contraportada pone lo siguiente:
Una novela magistral sobre los poderes múltiples de la escritura.
Un hombre llega a una localidad de montaña a la que acuden a curarse los tuberculosos. De manera firme se niega a asumir esa vida de sanatorio que impregna de esperanza toda la ciudad... Su única ocupación son las dos cartas que recibe con regularidad y que le sirven de contacto con el mundo exterior.
"Para muchos es la obra maestra de Onetti -también él dijo con frecuencia que era la que prefería entrelas suyas-. He leído los adioses muchas veces, desde que tenía veinte años, y estoy convencido de que es una de las dos o tres mejores novelas cortas que se han escrito en español". Antonio Muñoz Molina.
"Los adioses"
Es corto (unas cien páginas) y Onetti la considera su mejor novela. En la contraportada pone lo siguiente:
Una novela magistral sobre los poderes múltiples de la escritura.
Un hombre llega a una localidad de montaña a la que acuden a curarse los tuberculosos. De manera firme se niega a asumir esa vida de sanatorio que impregna de esperanza toda la ciudad... Su única ocupación son las dos cartas que recibe con regularidad y que le sirven de contacto con el mundo exterior.
"Para muchos es la obra maestra de Onetti -también él dijo con frecuencia que era la que prefería entrelas suyas-. He leído los adioses muchas veces, desde que tenía veinte años, y estoy convencido de que es una de las dos o tres mejores novelas cortas que se han escrito en español". Antonio Muñoz Molina.
19 febrero 2009
El ojo
Dedicado a Norma tras sus exitosas operaciones de ojos. "El ojo no es ojo porque tu lo veas, es ojo porque te ve". Enhorabuena. El texto es de Antono Machado.(En otro orden de cosas: El tunel de Sábato no es un libro gordo. Es más bien corto, de unas 100 páginas. Te hubiese querido decir esto como comentario a tu lista de libros, pero no supe como entrar. Soy torpe.)
15 febrero 2009
Próximas lecturas
En el encuentro de enero se propusieron las siguientes lecturas para los próximos meses:
- Memorias del Subsuelo (Dostoievsky, para febrero).
- Desierto, de Jean Marie Le-Clesio.
- El Proceso, de Kafka.
- El Túnel, de Ernesto Sábato (creo que esta es muy larga para leer en un mes).
- El amante de Lady Chaterley.
Alfred, un amigo, ha recomendado "Vía revolucionaria", de Richard Yates. Dice: "alguien la catalogó en su día de obra maestra comparándola con El Gran Gatsby. Entontraréis eso de motrar antes que explicar. Un trabajo en el trazo de personajes magistral".
Juana Mari este sábado, de aperitivos, me recomendó Expiación, de Ian MacEwan.
Dejad vuestras propuestas, y lo debatimos en el encuentro de febrero.
- Memorias del Subsuelo (Dostoievsky, para febrero).
- Desierto, de Jean Marie Le-Clesio.
- El Proceso, de Kafka.
- El Túnel, de Ernesto Sábato (creo que esta es muy larga para leer en un mes).
- El amante de Lady Chaterley.
Alfred, un amigo, ha recomendado "Vía revolucionaria", de Richard Yates. Dice: "alguien la catalogó en su día de obra maestra comparándola con El Gran Gatsby. Entontraréis eso de motrar antes que explicar. Un trabajo en el trazo de personajes magistral".
Juana Mari este sábado, de aperitivos, me recomendó Expiación, de Ian MacEwan.
Dejad vuestras propuestas, y lo debatimos en el encuentro de febrero.
04 febrero 2009
10 enero 2009
El Faro
por Eduardo Galeano: (publicado en facebook)
-¿Qué vas a ser cuando seas grande? -me preguntaban los grandes, y yo mentía que no sabía.Pero sabía. Yo iba a ser jugador de futbol, santo o pintor.
Por patadura y por pecador tuve que renunciar, desde temprano, a la pelota en los pies y al halo en la cabeza. Algún tiempito más me duraron las ilusiones del pincel en la mano: un vecino de casa, Giscardo Améndola, artista profesional, era tan bondadoso que me estimulaba a seguir cometiendo chambonadas contra su noble oficio. Un día, Améndola me hizo el honor de invitarme a acompañarlo. Un bar de la costa, El Malecón, que tenía ventanales abiertos sobre la playa, le había encargado un mural. Fuimos caminando. Améndola no llevó caja de pinturas, ni pinceles, ni escalera, ni nada. No era así como yo me imaginaba a Miguel Angel camino de la Capilla Sixtina, pero no hice preguntas.
Nos esperaba una gran pared, toda pintada de negro. Améndola se plantó ante la pared y allí se quedó, un largo rato, mirándola fijo. Cada tanto, se rascaba el mentón. Y yo pensaba: ¿Va a pintarla, o va a hipnotizarla?
Por fin, sacó del bolsillo una moneda de cinco reales, una gran moneda de plata, de borde dentado, y se subió a una silla. Moneda en mano, atacó la pared. Y el filo de la moneda hirió la pared con largas líneas blancas, que se cruzaban sin ton ni son. Yo lo miraba hacer, callado la boca, sin entender esa esgrima; hasta que después de unas estocadas, vi aparecer un faro en la negrura, un poderoso faro que se alzaba entre las rocas y daba luz al oleaje bravío.
Han pasado los años, y todavía creo que la negra pared de aquel bar había estado esperando ese faro, un faro nacido de una moneda, para salvar del naufragio a los marineros de los barcos y a los borrachitos del mostrador. Era eso lo que la noche de la pared estaba necesitando; y el artista era artista porque había sabido escucharla.
-¿Qué vas a ser cuando seas grande? -me preguntaban los grandes, y yo mentía que no sabía.Pero sabía. Yo iba a ser jugador de futbol, santo o pintor.
Por patadura y por pecador tuve que renunciar, desde temprano, a la pelota en los pies y al halo en la cabeza. Algún tiempito más me duraron las ilusiones del pincel en la mano: un vecino de casa, Giscardo Améndola, artista profesional, era tan bondadoso que me estimulaba a seguir cometiendo chambonadas contra su noble oficio. Un día, Améndola me hizo el honor de invitarme a acompañarlo. Un bar de la costa, El Malecón, que tenía ventanales abiertos sobre la playa, le había encargado un mural. Fuimos caminando. Améndola no llevó caja de pinturas, ni pinceles, ni escalera, ni nada. No era así como yo me imaginaba a Miguel Angel camino de la Capilla Sixtina, pero no hice preguntas.
Nos esperaba una gran pared, toda pintada de negro. Améndola se plantó ante la pared y allí se quedó, un largo rato, mirándola fijo. Cada tanto, se rascaba el mentón. Y yo pensaba: ¿Va a pintarla, o va a hipnotizarla?
Por fin, sacó del bolsillo una moneda de cinco reales, una gran moneda de plata, de borde dentado, y se subió a una silla. Moneda en mano, atacó la pared. Y el filo de la moneda hirió la pared con largas líneas blancas, que se cruzaban sin ton ni son. Yo lo miraba hacer, callado la boca, sin entender esa esgrima; hasta que después de unas estocadas, vi aparecer un faro en la negrura, un poderoso faro que se alzaba entre las rocas y daba luz al oleaje bravío.
Han pasado los años, y todavía creo que la negra pared de aquel bar había estado esperando ese faro, un faro nacido de una moneda, para salvar del naufragio a los marineros de los barcos y a los borrachitos del mostrador. Era eso lo que la noche de la pared estaba necesitando; y el artista era artista porque había sabido escucharla.
16 diciembre 2008
Reflexión
En la aparente confusión de nuestro mundo misterioso los individuos se ajustan con tanta perfección a un sistema, y los sistemas unos a otros, y a un todo, de tal modo que con sólo dar un paso a un lado cualquier hombre se expone al pavoroso riesgo de perder para siempre su lugar.
18 noviembre 2008
De resultas
De resultas de la tertulia de los Bartlebys busqué por todo el mundo el libro descatalogado EL ESTADIO DE WIMBLEDON, de Daniele del Iudice, y gracias a mi terquedad lo consegui en una librería del barrio de la Concepción. El libro que me pareció muy bueno es precursor del de Vila Matas, publicado en España en 1.986 (el del autor catalán en 2.000). En él, el protagonista del no, dice, "ya no puedo escribir libros, solo notas a pie de página". Bueno, me pareció muy interesante la "entrada" de Efimera. Si, hay que ir al texto, hay que analizar personalmente más que trabajar a partir de otros análisis publicados en google. Ahora estoy leyendo a Julien Gracq, uno de los favoritos del catalán. Exceso de extradiegético pero maravillosas metáforas de ambientes.
(Por cierto, si quereis localizar textos antiguos, descatalogados, etc... os aconsejo eu entreis en uniliber.com )
(Por cierto, si quereis localizar textos antiguos, descatalogados, etc... os aconsejo eu entreis en uniliber.com )
15 noviembre 2008
Perdonen que disienta
Handel impidió que fuera puntual. Hace un mes, Mozart. En fin, que el aparcamiento del Teatro Real se colapsa. Funcionarios vestidos como si fueran a una boda de pueblo se arremolinan sin saber de contrapunto a las puertas del Templo de la Música Madrileña. En el reencuentro de octubre, analizamos el silencio de una mujer maltratada, ni Handke se atrevía en los 70 a ser explicito. Narrador heterodiegético y estilo directo, sólo me sobró el sustantivo genérico. Norma escribió que en la tertulia sólo hubo asfixia, caos y desorganización. Cuando nombro soy nombrado (Derrida). Para relajarse, la mejor medicina: haber leído el libro. También hubo besos, infusiones, comentarios inteligentes y magdalenas. Los shandys son desordenados y una tertulia no se rige por códigos castrenses. El texto, el texto, es lo importante.
El martes pasado, analizamos el libro del culé Vila Matas. También apareció algún shandy con la frase habitual: preferiría no leerlo. Y con una segunda: hay que organizarse. Bueno, querido, primero el texto, leído una o dos veces. Obviamos la lectura de contraportadas y de comentarios superficiales de google. El texto, por favor, el texto. Ah, y otro por favor: los temas personales los obviamos. Gracias.
Seguimos
Bartleby y compañía. Ensayo anovelado o novela ensayada. Hibridación de géneros. Merece la pena trabajar, Efervescente, para hablar de hibridación con José de la Peña, el Séneca de las TIC. Perdonen la digresión. Entre la verdad y la mentira. Narrador homodiégetico de 86 notas a pie de página. Joaquín, con el leitmotiv Wakefield. De Pineda a Paranoico me lo pasé fenomenal, fenomenal, Hofmannsthal.
Infusiones, Melville, patatas, Bazlen,magdalenas, Rita Malú; Carmen, qué bueno verte.Otro día, leenos un relato.
Adieu.
El martes pasado, analizamos el libro del culé Vila Matas. También apareció algún shandy con la frase habitual: preferiría no leerlo. Y con una segunda: hay que organizarse. Bueno, querido, primero el texto, leído una o dos veces. Obviamos la lectura de contraportadas y de comentarios superficiales de google. El texto, por favor, el texto. Ah, y otro por favor: los temas personales los obviamos. Gracias.
Seguimos
Bartleby y compañía. Ensayo anovelado o novela ensayada. Hibridación de géneros. Merece la pena trabajar, Efervescente, para hablar de hibridación con José de la Peña, el Séneca de las TIC. Perdonen la digresión. Entre la verdad y la mentira. Narrador homodiégetico de 86 notas a pie de página. Joaquín, con el leitmotiv Wakefield. De Pineda a Paranoico me lo pasé fenomenal, fenomenal, Hofmannsthal.
Infusiones, Melville, patatas, Bazlen,magdalenas, Rita Malú; Carmen, qué bueno verte.Otro día, leenos un relato.
Adieu.
03 noviembre 2008
Concurso Literario de Hiperbreves Movistar
Todavía estáis a tiempo: a los amantes de lo breve:
Para mayores de 16 años: concurso de microrrelatos a través de mensajes del móvil. De tema libre, deben estar escritos en perfecto castellano.
Máximo 157 caracteres
Enviar al nº 7212, anteponiendo el código RE y un espacio en blanco. A continuación, el relato.
Recibiréis un mensaje con un código de participación, que debéis guardar por si resultais ganadores, ya que se os pedirá al llamaros al móvil desde el que habéis participado.
Máximo tres relatos por móvil.
FECHAS DEL CONCURSO: del 14 de octubre al 16 de noviembre. de 2008.
TEMA: libre
PREMIOS: primer premio de 1.500 euros y un teléfono móvil. Los finalistas recibirán un telefono móvil.
PRECIO DEL MENSAJE: 0,30 euros + IVA.
Organizado por Telefónica, en colaboración con la Universidad de Alcalá y la Fundacion del Español Urgente (Fundeu BBVA).
Más información y Bases en www.movistar.es/hiperbreves
(Visite nuestro bar...)
Para mayores de 16 años: concurso de microrrelatos a través de mensajes del móvil. De tema libre, deben estar escritos en perfecto castellano.
Máximo 157 caracteres
Enviar al nº 7212, anteponiendo el código RE y un espacio en blanco. A continuación, el relato.
Recibiréis un mensaje con un código de participación, que debéis guardar por si resultais ganadores, ya que se os pedirá al llamaros al móvil desde el que habéis participado.
Máximo tres relatos por móvil.
FECHAS DEL CONCURSO: del 14 de octubre al 16 de noviembre. de 2008.
TEMA: libre
PREMIOS: primer premio de 1.500 euros y un teléfono móvil. Los finalistas recibirán un telefono móvil.
PRECIO DEL MENSAJE: 0,30 euros + IVA.
Organizado por Telefónica, en colaboración con la Universidad de Alcalá y la Fundacion del Español Urgente (Fundeu BBVA).
Más información y Bases en www.movistar.es/hiperbreves
(Visite nuestro bar...)
Ida Vitale. Lectura de poemas
La librería Alberti
Miércoles 5 de noviembre, 19:30 hrs.
La Librería Alberti organiza un encuentro con la poetisa Ida Vitale, el próximo 5 de noviembre. Aprovechando su estancia en Madrid, invitada por la Residencia de Estudiantes, y gracias a la que es posible este encuentro, Ida vuelve a la librería Alberti para charlar y leer sus poemas.
Ida Vitale nació en Montevideo en 1923. Allí estudió Humanidades y tuvo como maestro a José Bergamín. Profesora de literatura hasta 1973, la dictadura la forzó, como a otros intelectuales, al exilio. Vivió en México de 1974 a 1984 y desde 1989 vive en Austin (Texas). La obra poética de Ida Vitale incluye La luz de esta memoria (Montevideo, 1949), Palabra dada (Montevideo, 1953), Cada uno en su noche (Montevideo, 1960), Paso a paso (Montevideo, 1963), Oidor andante (Montevideo, 1972), Jardín de Sílice (Caracas, 1980), Elegías en otoño (México, 1982), Parvo reino (México, 1984), Sueños de la constancia (México, 1988), Procura de lo imposible (México, 1998) y, ya en España, Reducción del infinito (Tusquets, 2002) y Trema (Pre-Textos, 2005).
Entre sus libros en prosa destacan Léxico de afinidades (1994; El Cobre, 2006)), De plantas y animales: acercamientos literarios (Paidós, 2003) y El ABC de Byobu (Adama Ramada, 2005). Desde principios de octubre es Poeta en Residencia en la Residencia de Estudiantes.
VIAJE DE VUELTA
Regresar es
volver a ocuparse
de devolver a la tierra
el polvo de los últimos meses;
recibir del mundo
el correo dormido;
intentar saber
cuánto dura
una memoria de paloma.
También,
Reconocerse
como una abeja más
que es para la colmena, apenas,
una unidad que zumba.
Eso, sólo una abeja más,
muy prescindible.
Miércoles 5 de noviembre, 19:30 hrs.
La Librería Alberti organiza un encuentro con la poetisa Ida Vitale, el próximo 5 de noviembre. Aprovechando su estancia en Madrid, invitada por la Residencia de Estudiantes, y gracias a la que es posible este encuentro, Ida vuelve a la librería Alberti para charlar y leer sus poemas.
Ida Vitale nació en Montevideo en 1923. Allí estudió Humanidades y tuvo como maestro a José Bergamín. Profesora de literatura hasta 1973, la dictadura la forzó, como a otros intelectuales, al exilio. Vivió en México de 1974 a 1984 y desde 1989 vive en Austin (Texas). La obra poética de Ida Vitale incluye La luz de esta memoria (Montevideo, 1949), Palabra dada (Montevideo, 1953), Cada uno en su noche (Montevideo, 1960), Paso a paso (Montevideo, 1963), Oidor andante (Montevideo, 1972), Jardín de Sílice (Caracas, 1980), Elegías en otoño (México, 1982), Parvo reino (México, 1984), Sueños de la constancia (México, 1988), Procura de lo imposible (México, 1998) y, ya en España, Reducción del infinito (Tusquets, 2002) y Trema (Pre-Textos, 2005).
Entre sus libros en prosa destacan Léxico de afinidades (1994; El Cobre, 2006)), De plantas y animales: acercamientos literarios (Paidós, 2003) y El ABC de Byobu (Adama Ramada, 2005). Desde principios de octubre es Poeta en Residencia en la Residencia de Estudiantes.
VIAJE DE VUELTA
Regresar es
volver a ocuparse
de devolver a la tierra
el polvo de los últimos meses;
recibir del mundo
el correo dormido;
intentar saber
cuánto dura
una memoria de paloma.
También,
Reconocerse
como una abeja más
que es para la colmena, apenas,
una unidad que zumba.
Eso, sólo una abeja más,
muy prescindible.
10 octubre 2008
Escribo novelas porque no soy capaz de escribir mis memorias
Le Clézio, el Nobel del desarraigo
El novelista es autor de medio centenar de libros - La extranjería ha marcado toda su obra - "Viajando se escucha mejor el ruido del mundo", afirma
J. M. MARTÍ FONT - París - 10/10/2008 (EL país)
La Academia Sueca concedió ayer el premio Nobel de literatura a Jean-Marie Gustave Le Clézio, definiéndole como un "escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensibilidad extasiada; explorador de la humanidad, dentro y fuera de la civilización dominante". Narrador militante -"la novela es el mejor sistema para entender el mundo", dijo ayer-, humanista, crítico de la modernidad, admirador de Conrad y Stevenson y apasionado por los mitos antiguos, Le Clézio, es el prototipo del ciudadano del mundo, aunque insista en que su pequeña patria es la isla Mauricio, en el Índico, el lugar del que es originaria su familia y cuya nacionalidad ostenta, junto a la francesa.
Autor de medio centenar de obras, la mayor parte narrativas, el escritor recibió la noticia en París, donde se encontraba de paso, recién llegado de Corea y de camino hacia Canadá. Su nombre formaba parte de los candidatos al premio desde hace años, aunque nunca se le consideró un favorito. Hace unos años la revista Lire le escogió como el más grande escritor vivo en lengua francesa, pero Le Clézio no forma parte del mundillo editorial y literario francés y no ha estado muy al corriente de la admiración que despertaba.
La llamada de Estocolmo le cogió por sorpresa, explicaba ayer en una sala abarrotada de la editorial Gallimard, en París, donde ha publicado la mayor parte de su obra. Se limitó a contestar: "Muchas gracias".
Su propia vida, sus raíces, son una novela de aventuras. Nació en la localidad francesa de Niza el 13 de abril de 1940, a donde su madre y su abuela habían llegado como inmigrantes procedentes de la isla Mauricio. Una historia de ida y vuelta, porque en realidad sus antepasados, originarios de Bretaña, habían emigrado a esta parte del mundo a finales del siglo XVIII, cuando todavía era una colonia francesa. Cuando pasó a manos británicas se convirtieron en súbditos de la corona.
Su primera juventud la pasó en Gran Bretaña, en las universidades de Bristol y Londres, donde incluso impartió clases de literatura. En un momento dado, sin embargo, decidió escoger la lengua francesa para expresarse. Con sólo 23 años, en 1963, ganó el premio Renaudot con su primera novela, El atestado, todavía en la ola de un cierto experimentalismo, a caballo entre el existencialismo y el nouveau roman. Siguieron La fièvre (1965), El diluvio (1966), Terra amata (1967) y La guerre (1970). Con Desierto (1980), en la que realiza una serie de retratos entrelazados de los antepasados de su esposa, Jemia, de origen saharahui, se consagra y obtiene el premio de la Academia Francesa.
Su literatura desvela la ambigüedad de las consideraciones contemporáneas sobre las identidades. De África pasa a América. Vive 12 años en México. Se mueve, esencialmente, entre las culturas indígenas, de las que toma la voz. Voyage de l'autre côté, es uno de los frutos de esta experiencia. Pese a que no se considera un "académico", como dejó claro ayer, ha ejercido y ejerce todavía la docencia en universidades de México, Londres, Perpiñán, Bangkok, Boston, Austin y, actualmente, en Alburquerque, en el estado norteamericano de Nuevo México. Habla perfectamente francés, inglés y español, como demostró ayer en su encuentro con los medios de comunicación, respondiendo indistintamente en cualquiera de estas lenguas.
"Escribo novelas porque no soy capaz de escribir mis memorias", aseguraba esta misma semana hablando de su última novela Ritournelle de la faim. "Cuando escribo novelas cambio de personalidad, la novela te permite convertirte en otro; es magnífico, meterte en la piel de otra persona, de otro sexo". "Mi mensaje es claro", dijo ayer, "hay que seguir leyendo novelas porque son un gran sistema para entender el mundo, un modelo que no es esquemático y que por eso permite hacerse preguntas".
Con una mirada entre sorprendida y serena, este hombre alto, de porte distinguido y cuyos rasgos conservan una cierta belleza de joven adolescente, respondió sin agobierse a las preguntas que le lanzaban los periodistas. Siempre atento a la paradoja; "No, no viajo mucho. Voy a un lugar y me quedo allí un tiempo"; "Mi pequeña patria es la isla Mauricio"; "No soy un exilado, tal vez un nómada, por razones económicas"; "La lengua francesa es mestiza, la cultura francesa es un lugar de encuentro"; "Escribir es escuchar el ruido del mundo y viajando se escucha mucho mejor".
La extranjería, de hecho, es una de las constantes de su obra: "La condición de extranjero hoy nos define como humanos, pese a que vivimos en sociedades en las que el hogar, las fronteras y las leyes sociales son importantes", señalaba en una reciente entrevista. "Lo que se llama mundialización", continuaba, "es el invento de un ser humano nuevo que supera las fronteras y se comunica de diversas maneras nuevas. Un extranjero es alguien que puede imaginar los otros mundos y puede trasladarse a otras civilizaciones". En su opinión, no existe choque de culturas en el mundo actual, sino un poder central industrial y tecnológico al que se resisten las diversas culturas: "Ese enfrentamiento responde al esfuerzo por sobrevivir".
Preguntado sobre qué libro suyo recomendaría eligió Pavana (1992) porque, explicó, corresponde a un combate que llevó a cabo en México, con otra gente, contra la empresa Mitsubishi, que quería instalar una fábrica de sal en una zona donde las ballenas grises acuden a parir. "Y conseguimos impedirlo"; añadió.
Sobre la crisis financiera no se le ocurrió gran cosa. "Tengo poco que ver con los bancos, aunque estoy un poco endeudado". Y sobre su pertenencia a una u otra corriente literaria respondió tajante: "Soy tan solo un escritor, que es un testigo, nada más. No pertenezco a ninguna corriente".
Selección de títulos
- 'El atestado', 1963 (Seix Barral-Cátedra).
- 'El diluvio', 1966 (Seix Barral).
- 'Desierto', 1980 (Debate).
- 'Oritsha', 1991 (Debate).
- 'Diego y Frida', 1995 (Temas de Hoy).
- 'La cuarentena', 1995 (Tusquets).
- 'El pez dorado', 1997 (Tusquets).
- 'El africano', 2004 (Adriana Hidalgo).
- 'Urania', 2006 (El cuenco de plata).
- 'Ballaciner', 2007.
- 'Ritournelle de la faim', 2008 (próximamente en Tusquets).
¿Habéis leído algo de él? Yo no. Podríamos escogerlo para el mes que viene.
El novelista es autor de medio centenar de libros - La extranjería ha marcado toda su obra - "Viajando se escucha mejor el ruido del mundo", afirma
J. M. MARTÍ FONT - París - 10/10/2008 (EL país)
La Academia Sueca concedió ayer el premio Nobel de literatura a Jean-Marie Gustave Le Clézio, definiéndole como un "escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensibilidad extasiada; explorador de la humanidad, dentro y fuera de la civilización dominante". Narrador militante -"la novela es el mejor sistema para entender el mundo", dijo ayer-, humanista, crítico de la modernidad, admirador de Conrad y Stevenson y apasionado por los mitos antiguos, Le Clézio, es el prototipo del ciudadano del mundo, aunque insista en que su pequeña patria es la isla Mauricio, en el Índico, el lugar del que es originaria su familia y cuya nacionalidad ostenta, junto a la francesa.
Autor de medio centenar de obras, la mayor parte narrativas, el escritor recibió la noticia en París, donde se encontraba de paso, recién llegado de Corea y de camino hacia Canadá. Su nombre formaba parte de los candidatos al premio desde hace años, aunque nunca se le consideró un favorito. Hace unos años la revista Lire le escogió como el más grande escritor vivo en lengua francesa, pero Le Clézio no forma parte del mundillo editorial y literario francés y no ha estado muy al corriente de la admiración que despertaba.
La llamada de Estocolmo le cogió por sorpresa, explicaba ayer en una sala abarrotada de la editorial Gallimard, en París, donde ha publicado la mayor parte de su obra. Se limitó a contestar: "Muchas gracias".
Su propia vida, sus raíces, son una novela de aventuras. Nació en la localidad francesa de Niza el 13 de abril de 1940, a donde su madre y su abuela habían llegado como inmigrantes procedentes de la isla Mauricio. Una historia de ida y vuelta, porque en realidad sus antepasados, originarios de Bretaña, habían emigrado a esta parte del mundo a finales del siglo XVIII, cuando todavía era una colonia francesa. Cuando pasó a manos británicas se convirtieron en súbditos de la corona.
Su primera juventud la pasó en Gran Bretaña, en las universidades de Bristol y Londres, donde incluso impartió clases de literatura. En un momento dado, sin embargo, decidió escoger la lengua francesa para expresarse. Con sólo 23 años, en 1963, ganó el premio Renaudot con su primera novela, El atestado, todavía en la ola de un cierto experimentalismo, a caballo entre el existencialismo y el nouveau roman. Siguieron La fièvre (1965), El diluvio (1966), Terra amata (1967) y La guerre (1970). Con Desierto (1980), en la que realiza una serie de retratos entrelazados de los antepasados de su esposa, Jemia, de origen saharahui, se consagra y obtiene el premio de la Academia Francesa.
Su literatura desvela la ambigüedad de las consideraciones contemporáneas sobre las identidades. De África pasa a América. Vive 12 años en México. Se mueve, esencialmente, entre las culturas indígenas, de las que toma la voz. Voyage de l'autre côté, es uno de los frutos de esta experiencia. Pese a que no se considera un "académico", como dejó claro ayer, ha ejercido y ejerce todavía la docencia en universidades de México, Londres, Perpiñán, Bangkok, Boston, Austin y, actualmente, en Alburquerque, en el estado norteamericano de Nuevo México. Habla perfectamente francés, inglés y español, como demostró ayer en su encuentro con los medios de comunicación, respondiendo indistintamente en cualquiera de estas lenguas.
"Escribo novelas porque no soy capaz de escribir mis memorias", aseguraba esta misma semana hablando de su última novela Ritournelle de la faim. "Cuando escribo novelas cambio de personalidad, la novela te permite convertirte en otro; es magnífico, meterte en la piel de otra persona, de otro sexo". "Mi mensaje es claro", dijo ayer, "hay que seguir leyendo novelas porque son un gran sistema para entender el mundo, un modelo que no es esquemático y que por eso permite hacerse preguntas".
Con una mirada entre sorprendida y serena, este hombre alto, de porte distinguido y cuyos rasgos conservan una cierta belleza de joven adolescente, respondió sin agobierse a las preguntas que le lanzaban los periodistas. Siempre atento a la paradoja; "No, no viajo mucho. Voy a un lugar y me quedo allí un tiempo"; "Mi pequeña patria es la isla Mauricio"; "No soy un exilado, tal vez un nómada, por razones económicas"; "La lengua francesa es mestiza, la cultura francesa es un lugar de encuentro"; "Escribir es escuchar el ruido del mundo y viajando se escucha mucho mejor".
La extranjería, de hecho, es una de las constantes de su obra: "La condición de extranjero hoy nos define como humanos, pese a que vivimos en sociedades en las que el hogar, las fronteras y las leyes sociales son importantes", señalaba en una reciente entrevista. "Lo que se llama mundialización", continuaba, "es el invento de un ser humano nuevo que supera las fronteras y se comunica de diversas maneras nuevas. Un extranjero es alguien que puede imaginar los otros mundos y puede trasladarse a otras civilizaciones". En su opinión, no existe choque de culturas en el mundo actual, sino un poder central industrial y tecnológico al que se resisten las diversas culturas: "Ese enfrentamiento responde al esfuerzo por sobrevivir".
Preguntado sobre qué libro suyo recomendaría eligió Pavana (1992) porque, explicó, corresponde a un combate que llevó a cabo en México, con otra gente, contra la empresa Mitsubishi, que quería instalar una fábrica de sal en una zona donde las ballenas grises acuden a parir. "Y conseguimos impedirlo"; añadió.
Sobre la crisis financiera no se le ocurrió gran cosa. "Tengo poco que ver con los bancos, aunque estoy un poco endeudado". Y sobre su pertenencia a una u otra corriente literaria respondió tajante: "Soy tan solo un escritor, que es un testigo, nada más. No pertenezco a ninguna corriente".
Selección de títulos
- 'El atestado', 1963 (Seix Barral-Cátedra).
- 'El diluvio', 1966 (Seix Barral).
- 'Desierto', 1980 (Debate).
- 'Oritsha', 1991 (Debate).
- 'Diego y Frida', 1995 (Temas de Hoy).
- 'La cuarentena', 1995 (Tusquets).
- 'El pez dorado', 1997 (Tusquets).
- 'El africano', 2004 (Adriana Hidalgo).
- 'Urania', 2006 (El cuenco de plata).
- 'Ballaciner', 2007.
- 'Ritournelle de la faim', 2008 (próximamente en Tusquets).
¿Habéis leído algo de él? Yo no. Podríamos escogerlo para el mes que viene.
06 octubre 2008
Del Bartleby de Melville al Bartleby de Vila-Matas.
Aunque para algunas será obvio recordarlo, para leer y trabajar el libro de Vila-Matas es muy necesario haber leido antes el relato de Melville "Bartleby el escribiente". Preferiría que lo hicierais los que todavía (por desgracia) no lo habeis leido.
03 octubre 2008
La última cita

Vuelta de vacaciones. En el rincón. Afuera hace frío. Nos han desalojado del salón tranquilo. Ruidos. La gente habla. Nosotros hablamos. Derivamos ---desvariamos---. Handke da mucho de sí, todos queremos aportar algo. D E S O R G A N I Z A C I Ó N. caos. Asfixia.
Caos. Unas se van sin pagar. Otros amagan con escurrir el bulto pero en realidad, van al servicio. P I C A R D Í A. Al final, una foto para recordar la velada. Joaquín ejerce de tío y desaparece, ya al final, sin dejar rastro.
Bartleby y compañía (Enrique Vila Matas) no está en las bibliotecas del barrio. Hay que emigrar, este otoño. Como las golondrinas.
20 septiembre 2008
La uva y el vino
Un hombre de las viñas habló, en agonía, al oído de Marcela. Antes de morir, le reveló su secreto:
-La uva --le susurró-- está hecha de vino.
Marcela Pérez Silva me lo contó, y yo pensé: Si la uva está hecha de vino, quizá nosotros somos las palabras que cuentan lo que somos.
(en "El libro de los abrazos", de Eduardo Galeano)
-La uva --le susurró-- está hecha de vino.
Marcela Pérez Silva me lo contó, y yo pensé: Si la uva está hecha de vino, quizá nosotros somos las palabras que cuentan lo que somos.
(en "El libro de los abrazos", de Eduardo Galeano)
19 septiembre 2008
El Teorema de Euler
El teórico de literatura George Steiner (premio Príncipe de Asturias 2001) ha armado toda una polémica debido a las punzantes opiniones que vertió en una entrevista que entregó a "El País Semanal", el 24 de agosto pasado. El punto es que en dicho medio Steiner declaró, casi sin anestesia, que no sería de su gusto tener por vecinos a los miembros de una familia jamaicana. Algo que a muchos les pareció insólito, sobre todo pensando que Steiner pertenece a una familia judía que partió a Estados Unidos huyendo de la ocupación nazi de París.
En concreto, la declaración de Steiner apuntaba a que era muy fácil hablar contra el racismo, pero que no era lo mismo cuando a uno le tocaba la situación de que, por ejemplo, le llegara al lado de su casa un grupo de jamaicanos que escuchan reggae y rock & roll todo el día. Argumento que Steiner remataba con la siguiente frase: "Cuando mi asesor venga y me diga que (...) el valor de mi propiedad ha caído en picada. ¡Pregúnteme entonces!". Lo cierto es que esta tesis inmobiliaria no le resultó a nadie muy iluminadora. Sin embargo, la guinda de la torta fue cuando Steiner habló, en la misma entrevista, sobre el caso de una universidad española que exigía el uso del gallego, situación que el entrevistador relacionó con el caso de Cataluña, donde es obligatorio el uso del catalán. Frente a dicho tema el autor de "La muerte de la tragedia" reaccionó con estas palabras: "¡Pero no me compare el catalán con el gallego! El catalán es un idioma importante, con una literatura impresionante. Pero el gallego, ¿por qué ha de ser obligatorio en una universidad?". Definitivamente, parece que a Steiner eso de lo políticamente correcto le tiene sin cuidado.
18 septiembre 2008
Como sois...
Dos meses alimentando el blog. Hablando con la pantalla. Contándole historias a las ondas. Habéis vuelto y ni hola. Somos autistas autónomos ávidos de autobiografías. Islas y no eslabones. Solistas sin batuta. Sonido que no música.
Para Adela
Moby Dick”, de Herman Melville, es sin duda una novela extraordinaria. Cuanto más se la frecuenta, más crece -en lugar de diluirse- el sentimiento de extrañeza que despierta este libro descomunal, grandioso y extravagante, en el transcurso de cuya lectura se va haciendo palpable el delirio visionario al que su autor fue sucumbiendo a medida que lo escribía, en enfebrecidas jornadas que apenas interrumpía para comer o atender asuntos domésticos. Por eso no he podido dejar de regalaros- sobretodo a Adela- unas líneas de nuestro admirado Ignacio Echevarría.
"La canonización de “Moby Dick” como la Gran Novela Norteamericana se produjo, como es sabido, tardíamente, por los años veinte del pasado siglo, y se produjo de la mano de Raymond Weaver, quien acertó a rescatarla del olvido cuando Estados Unidos, recién afirmada su hegemonía como potencia mundial a consecuencia de la Gran Guerra, se hallaba en las mejores condiciones para ensalzar como gloria nacional una epopeya que -según observara agudamente José María Valverde al frente de la excelente traducción que hizo del libro- lleva hasta el extremo el predestinacionismo puritano, de influencia tan determinante en la consolidación de la conciencia patriótica de EE.UU.En la actualidad, la genialidad de “Moby Dick” queda enaltecida por el mérito que supone, en estos tiempos de catastrofismo ecológico, conquistar la admiración del lector hacia lo que no deja de constituir, entre muchas otras cosas, una minuciosa y encendida apología de la masacre de ballenas; y, lo que es todavía peor, una exaltación del barco ballenero como agente fundamental de la "evangelización" democrática del planeta entero.A la recalcitrante vanidad metropolitana del castellano viejo le escandaliza leer, ya bien entrada la novela, una afirmación de este fuste, relativa a las antiguas colonias de Hispanoamérica: "Fue el ballenero quien primero irrumpió a través de la celosa política de la corona española, tocando en esas colonias; y si lo permitiera el espacio, se podría demostrar detalladamente cómo gracias a esos balleneros tuvo lugar por fin la liberación de Perú, Chile y Bolivia del yugo de la vieja España, estableciéndose la eterna democracia en esas partes" (capítulo XXIV).Vaya por dónde.Pero estas y otras no menos peregrinas y sugerentes hipótesis deben encuadrarse, como ya se ha apuntado, en el marco de la ideología puritana, acerca de la cual nunca se destacará con énfasis bastante cómo fecundó la concepción de la democracia americana y su celo expansionista, que bebe mucho antes en los profetas del Antiguo Testamento y en Calvino que en Grecia y la Ilustración.Por detestables que puedan parecerle los hombres "en cuanto sociedades anónimas y naciones", a los ojos el narrador de “Moby Dick” prevalece inalienable la dignidad del individuo aislado, que no precisa de ropajes ni de mantos, por cuanto "es esa dignidad democrática que, en todas las manos, irradia sin fin desde Dios, desde Él mismo, el gran Dios absoluto, el centro y circunferencia de toda democracia" (capítulo XXVI).Esa sustancial igualdad de los hombres, subyacente -y, por demás, indiferente- a las jerarquías de poder y a las desigualdades de riqueza, es la que, conforme a sus propias palabras, autoriza al narrador de “Moby Dick” a atribuir "cualidades elevadas, aunque oscuras, a los más bajos marineros, renegados y proscritos". Previniendo las censuras de que ha de hacerse objeto por proceder así, el narrador de “Moby Dick” no duda en invocar el sostén del "Espíritu de la Igualdad", del "Gran Dios Democrático", de quien dice que ha extendido "un único manto real de humanidad sobre toda mi especie".Esta asociación entre Dios y democracia permanece profundamente arraigada en la Norteamérica de hoy y, exacerbada por los intereses neocolonialistas, contribuye a explicar muchos de sus comportamientos. Desde este punto de vista, el afán democratizador de Estados Unidos se revela en una especie de yihad judeocristiana y capitalista. Este democratismo teocrático da lugar a su propio fundamentalismo; y da cuerpo y justificación al imperialismo.Es propio de los clásicos generar incesantes interpretaciones y, a través de los tiempos, constituirse sin solución de continuidad en prefiguración o metáfora del presente. Esta condición se cumple abrumadoramente en el caso de “Moby Dick”, monumento nacional de la literatura de Estados Unidos que, en la perspectiva de la actualidad mundial, invita, más que nunca, a ser leída como epopeya trágica de Norteamérica, de su expansionismo depredador, de sus pretensiones evangelizadoras, de su fanático empeño liberador. El trasnochado heroísmo de los balleneros vagabundos por todos los océanos resulta perfectamente trasladable al de los amenazantes buques de guerra que patrullan por todo el planeta, al mando de un capitán sospechosamente empeñado en aniquilar a la ballena blanca, cifra de todo mal (aparte de precioso botín al que arrancar pingües beneficios).El poderoso y escurridizo simbolismo de “Moby Dick” ampara toda suerte de lecturas, en todos los niveles del texto. A comienzos del siglo XXI, la que se impone más directamente -aunque más superficialmente, también- es la que reconoce en la ballena blanca una convincente metáfora de Al Qaeda, fantasmal y ubicuo paradigma de toda malignidad, y en el capitán Ahab una favorecedora y cojeante versión de George Bush y sus meteduras de pata, empeñado en vengar con el petróleo de la ballena la mordedura que ésta le infligió, dándole igual si para ello lleva a toda la tripulación hasta el mismísimo infierno."
Invitación de Antonio Paniagua
...El próximo miércoles, 24 de septiembre, presento en el Café Isadora (C/Divino Pastor, 14), a partir de la ocho, mi novela 'Corriente Alterna'. Me gustaría mucho que acudierais...
15 septiembre 2008
Voseo
No se si fueron los paseos húmedos por La Magdalena
o los vientos radomitas que azotan el monasterio.
Puede que fuera una consecuencia ominosa de penitencias estivales
o de abluciones liliáceas
o de gargarismos de aguas ancestrales.
El voseo, entre lecturas, se apodero de mi amigo
Dudo, mientras repaso los apuntes, si nos hallábamos ante un voseo reverencial,
o acaso la intención se desvió hacía un voseo dialectal americano
Con Paul Auster hablé de talleres de creación
de voseos pronominales
inclusive, le susurré alguno verbal
Vos no sabéis las cosas que ocurren a la sombra de los magnolios
Gracias por la información
o los vientos radomitas que azotan el monasterio.
Puede que fuera una consecuencia ominosa de penitencias estivales
o de abluciones liliáceas
o de gargarismos de aguas ancestrales.
El voseo, entre lecturas, se apodero de mi amigo
Dudo, mientras repaso los apuntes, si nos hallábamos ante un voseo reverencial,
o acaso la intención se desvió hacía un voseo dialectal americano
Con Paul Auster hablé de talleres de creación
de voseos pronominales
inclusive, le susurré alguno verbal
Vos no sabéis las cosas que ocurren a la sombra de los magnolios
Gracias por la información
Como sois
Desde luego, como sois. El verano transcurrió clásico y tranquilo entre Santander y El Escorial. Algo de literatura en la Menendez Pelayo con Cesar Aira, David Trueba, Nuria Amat...y un libro excepcional, el de Vasily Grossman, "Vida y destino". Ahora, ya en Septiembre, estoy de nuevo con Vila Matas "Dietario Voluble" que me deja impresionado. ¿Como es posible escribir así?
De visita en el Escorial charlé con Adela y, días después, con Norma. A Silvia la veo cuando vengo por mi casa de Madrid, en muy raras ocasiones. Pero ya estoy aquí fijo y deseando retomar las tertulias. Hoy mismo le mandaré un correo a Silvia para que os recuerde a todas y todo, la fecha y el libro para la próxima reunión (todavía no aprendí a enviar correos para grupo). Para los lectores de este blog, os adelanto que la cita será donde siempre el próximo martes 30 a las 7 y media. Y el libro a tratar: "La mujer zurda" de Peter Handke. Es breve y a mí me gustó mucho. Lo publica Alianza y lo tienen seguro en FNAC, me imagino que también en otros sitios. Me consta que Adela está acabando su libro y que Norma está aprendiendo mucho con nuevos cursos, por lo que debemos acudir a la reunión más preparados que nunca. El nivel está muy alto. Hablaremos.
De visita en el Escorial charlé con Adela y, días después, con Norma. A Silvia la veo cuando vengo por mi casa de Madrid, en muy raras ocasiones. Pero ya estoy aquí fijo y deseando retomar las tertulias. Hoy mismo le mandaré un correo a Silvia para que os recuerde a todas y todo, la fecha y el libro para la próxima reunión (todavía no aprendí a enviar correos para grupo). Para los lectores de este blog, os adelanto que la cita será donde siempre el próximo martes 30 a las 7 y media. Y el libro a tratar: "La mujer zurda" de Peter Handke. Es breve y a mí me gustó mucho. Lo publica Alianza y lo tienen seguro en FNAC, me imagino que también en otros sitios. Me consta que Adela está acabando su libro y que Norma está aprendiendo mucho con nuevos cursos, por lo que debemos acudir a la reunión más preparados que nunca. El nivel está muy alto. Hablaremos.
13 septiembre 2008
De vuelta
En Madrid, sopla viento norte y el cielo grisea, pronto habrá que ponerse ropa de abrigo, aunque a finales de septiembre está eso que llaman el veranillo de San Miguel. Abro la correspondencia y encuentro cartas de alumnas, que imagino insoladas. Sobres dentro de sobres y notas que confiesan: los cuentos son malísimos, pero bueno ten paciencia. En fin, el recuerdo de la novela de Junot Díaz y de los parajes donde la leí me tranquilizan. Además, Juan Goytisolo afirma: "la literatura es el dominio de lo raro".
La ciudad sigue en su sitio, pero una palabra se repite sin cesar: crisis en la pelu, crisis en el bar, crisis en el lavoro, crisis, crisis, crisis, cri, cri, cri. Ay, me parece un concierto de grillos. Me compro el libro del Monstruo del Sentier- dicen que paradigma de la novela del tercer milenio-y medito durante dos días, o tres, o cuatro, sobre la frase de Karl Kraus del inicio:
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
La escribo un millón de veces.
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Acaba de meter un gol el Barça.Cosas de vivir con un culé. Por cierto, Efervescente, vaya morro que tienes.
Bueno amigos, ya estamos aquí. ¿Cuándo empieza la tertulia? y ¿con qué libro?
Besos a todas y hasta pronto.
La ciudad sigue en su sitio, pero una palabra se repite sin cesar: crisis en la pelu, crisis en el bar, crisis en el lavoro, crisis, crisis, crisis, cri, cri, cri. Ay, me parece un concierto de grillos. Me compro el libro del Monstruo del Sentier- dicen que paradigma de la novela del tercer milenio-y medito durante dos días, o tres, o cuatro, sobre la frase de Karl Kraus del inicio:
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
La escribo un millón de veces.
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Acaba de meter un gol el Barça.Cosas de vivir con un culé. Por cierto, Efervescente, vaya morro que tienes.
Bueno amigos, ya estamos aquí. ¿Cuándo empieza la tertulia? y ¿con qué libro?
Besos a todas y hasta pronto.
27 agosto 2008
Oda a la prosa
La poesía no es lo mío.
Te lo digo con sentido,
he intentado, yo, rimar
¡Ay!, qué lío. ¡Desatino!
¡Ay!, qué dices, Clodomiro
¡Quiero prosa! Yo no rimo.
¿Por qué glosas, tu, cretino?
Me lo piden, quieren ripio.
Lo he intentado, sigo y sigo:
ese abuelo Nicolás,
que de noche, tras su sino,
mira el cielo con un níño.
¿Y, qué ha salido?
¿Prosa, ripio o... desatino?
Tu lo has dicho, yo no he sido.
Quiero prosa, ¡Estoy en vilo!
PD: es lo que ha dado de si el Taller de dos semanas, que finaliza mañana, sobre cuentos, poesía y canciones para niños...
Te lo digo con sentido,
he intentado, yo, rimar
¡Ay!, qué lío. ¡Desatino!
¡Ay!, qué dices, Clodomiro
¡Quiero prosa! Yo no rimo.
¿Por qué glosas, tu, cretino?
Me lo piden, quieren ripio.
Lo he intentado, sigo y sigo:
ese abuelo Nicolás,
que de noche, tras su sino,
mira el cielo con un níño.
¿Y, qué ha salido?
¿Prosa, ripio o... desatino?
Tu lo has dicho, yo no he sido.
Quiero prosa, ¡Estoy en vilo!
PD: es lo que ha dado de si el Taller de dos semanas, que finaliza mañana, sobre cuentos, poesía y canciones para niños...
14 agosto 2008
Seminario Mitología
Coordinadores:
Alberto Bernabé y Jorge Pérez de Tudela
Os paso la información de este seminario en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, parece interesante:
lunes 15-09-08, 19:30 hrs. Conferencia de Giuliana Scalera, "La antigua naturaleza titánica"
martes 07-10-08, 19:30 hrs., Conferencia de Luc Brisson, "La fabricación de la mujer por Prometeo".
Más información en http://www.circulobellasartes.com/
Alberto Bernabé y Jorge Pérez de Tudela
Os paso la información de este seminario en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, parece interesante:
lunes 15-09-08, 19:30 hrs. Conferencia de Giuliana Scalera, "La antigua naturaleza titánica"
martes 07-10-08, 19:30 hrs., Conferencia de Luc Brisson, "La fabricación de la mujer por Prometeo".
Más información en http://www.circulobellasartes.com/
02 agosto 2008
Conjuro para escribir un Best Seller
Fórmula de Noah Gordon para escribir un Best seller
Se coge una pizca de cenizas de un fuego extinguido hace mucho tiempo. Se vierte en una taza de agua cogida de un charco de la calle tras una lluvia intensa. Se añaden tres pelos arrancados por una soltera de la cola de un caballo gris. Se deja madurar la mezcla tres días con sus tres noches y se añade cera de una vela vieja. Se escupe tres veces en la taza. Se agita bien la mezcla. Se arroja a un inodoro y se tira dos veces de la cadena. Luego se sienta uno frente al ordenador y trabaja muy, muy duro.
Se coge una pizca de cenizas de un fuego extinguido hace mucho tiempo. Se vierte en una taza de agua cogida de un charco de la calle tras una lluvia intensa. Se añaden tres pelos arrancados por una soltera de la cola de un caballo gris. Se deja madurar la mezcla tres días con sus tres noches y se añade cera de una vela vieja. Se escupe tres veces en la taza. Se agita bien la mezcla. Se arroja a un inodoro y se tira dos veces de la cadena. Luego se sienta uno frente al ordenador y trabaja muy, muy duro.
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