por Eduardo Galeano: (publicado en facebook)
-¿Qué vas a ser cuando seas grande? -me preguntaban los grandes, y yo mentía que no sabía.Pero sabía. Yo iba a ser jugador de futbol, santo o pintor.
Por patadura y por pecador tuve que renunciar, desde temprano, a la pelota en los pies y al halo en la cabeza. Algún tiempito más me duraron las ilusiones del pincel en la mano: un vecino de casa, Giscardo Améndola, artista profesional, era tan bondadoso que me estimulaba a seguir cometiendo chambonadas contra su noble oficio. Un día, Améndola me hizo el honor de invitarme a acompañarlo. Un bar de la costa, El Malecón, que tenía ventanales abiertos sobre la playa, le había encargado un mural. Fuimos caminando. Améndola no llevó caja de pinturas, ni pinceles, ni escalera, ni nada. No era así como yo me imaginaba a Miguel Angel camino de la Capilla Sixtina, pero no hice preguntas.
Nos esperaba una gran pared, toda pintada de negro. Améndola se plantó ante la pared y allí se quedó, un largo rato, mirándola fijo. Cada tanto, se rascaba el mentón. Y yo pensaba: ¿Va a pintarla, o va a hipnotizarla?
Por fin, sacó del bolsillo una moneda de cinco reales, una gran moneda de plata, de borde dentado, y se subió a una silla. Moneda en mano, atacó la pared. Y el filo de la moneda hirió la pared con largas líneas blancas, que se cruzaban sin ton ni son. Yo lo miraba hacer, callado la boca, sin entender esa esgrima; hasta que después de unas estocadas, vi aparecer un faro en la negrura, un poderoso faro que se alzaba entre las rocas y daba luz al oleaje bravío.
Han pasado los años, y todavía creo que la negra pared de aquel bar había estado esperando ese faro, un faro nacido de una moneda, para salvar del naufragio a los marineros de los barcos y a los borrachitos del mostrador. Era eso lo que la noche de la pared estaba necesitando; y el artista era artista porque había sabido escucharla.
10 enero 2009
16 diciembre 2008
Reflexión
En la aparente confusión de nuestro mundo misterioso los individuos se ajustan con tanta perfección a un sistema, y los sistemas unos a otros, y a un todo, de tal modo que con sólo dar un paso a un lado cualquier hombre se expone al pavoroso riesgo de perder para siempre su lugar.
18 noviembre 2008
De resultas
De resultas de la tertulia de los Bartlebys busqué por todo el mundo el libro descatalogado EL ESTADIO DE WIMBLEDON, de Daniele del Iudice, y gracias a mi terquedad lo consegui en una librería del barrio de la Concepción. El libro que me pareció muy bueno es precursor del de Vila Matas, publicado en España en 1.986 (el del autor catalán en 2.000). En él, el protagonista del no, dice, "ya no puedo escribir libros, solo notas a pie de página". Bueno, me pareció muy interesante la "entrada" de Efimera. Si, hay que ir al texto, hay que analizar personalmente más que trabajar a partir de otros análisis publicados en google. Ahora estoy leyendo a Julien Gracq, uno de los favoritos del catalán. Exceso de extradiegético pero maravillosas metáforas de ambientes.
(Por cierto, si quereis localizar textos antiguos, descatalogados, etc... os aconsejo eu entreis en uniliber.com )
(Por cierto, si quereis localizar textos antiguos, descatalogados, etc... os aconsejo eu entreis en uniliber.com )
15 noviembre 2008
Perdonen que disienta
Handel impidió que fuera puntual. Hace un mes, Mozart. En fin, que el aparcamiento del Teatro Real se colapsa. Funcionarios vestidos como si fueran a una boda de pueblo se arremolinan sin saber de contrapunto a las puertas del Templo de la Música Madrileña. En el reencuentro de octubre, analizamos el silencio de una mujer maltratada, ni Handke se atrevía en los 70 a ser explicito. Narrador heterodiegético y estilo directo, sólo me sobró el sustantivo genérico. Norma escribió que en la tertulia sólo hubo asfixia, caos y desorganización. Cuando nombro soy nombrado (Derrida). Para relajarse, la mejor medicina: haber leído el libro. También hubo besos, infusiones, comentarios inteligentes y magdalenas. Los shandys son desordenados y una tertulia no se rige por códigos castrenses. El texto, el texto, es lo importante.
El martes pasado, analizamos el libro del culé Vila Matas. También apareció algún shandy con la frase habitual: preferiría no leerlo. Y con una segunda: hay que organizarse. Bueno, querido, primero el texto, leído una o dos veces. Obviamos la lectura de contraportadas y de comentarios superficiales de google. El texto, por favor, el texto. Ah, y otro por favor: los temas personales los obviamos. Gracias.
Seguimos
Bartleby y compañía. Ensayo anovelado o novela ensayada. Hibridación de géneros. Merece la pena trabajar, Efervescente, para hablar de hibridación con José de la Peña, el Séneca de las TIC. Perdonen la digresión. Entre la verdad y la mentira. Narrador homodiégetico de 86 notas a pie de página. Joaquín, con el leitmotiv Wakefield. De Pineda a Paranoico me lo pasé fenomenal, fenomenal, Hofmannsthal.
Infusiones, Melville, patatas, Bazlen,magdalenas, Rita Malú; Carmen, qué bueno verte.Otro día, leenos un relato.
Adieu.
El martes pasado, analizamos el libro del culé Vila Matas. También apareció algún shandy con la frase habitual: preferiría no leerlo. Y con una segunda: hay que organizarse. Bueno, querido, primero el texto, leído una o dos veces. Obviamos la lectura de contraportadas y de comentarios superficiales de google. El texto, por favor, el texto. Ah, y otro por favor: los temas personales los obviamos. Gracias.
Seguimos
Bartleby y compañía. Ensayo anovelado o novela ensayada. Hibridación de géneros. Merece la pena trabajar, Efervescente, para hablar de hibridación con José de la Peña, el Séneca de las TIC. Perdonen la digresión. Entre la verdad y la mentira. Narrador homodiégetico de 86 notas a pie de página. Joaquín, con el leitmotiv Wakefield. De Pineda a Paranoico me lo pasé fenomenal, fenomenal, Hofmannsthal.
Infusiones, Melville, patatas, Bazlen,magdalenas, Rita Malú; Carmen, qué bueno verte.Otro día, leenos un relato.
Adieu.
03 noviembre 2008
Concurso Literario de Hiperbreves Movistar
Todavía estáis a tiempo: a los amantes de lo breve:
Para mayores de 16 años: concurso de microrrelatos a través de mensajes del móvil. De tema libre, deben estar escritos en perfecto castellano.
Máximo 157 caracteres
Enviar al nº 7212, anteponiendo el código RE y un espacio en blanco. A continuación, el relato.
Recibiréis un mensaje con un código de participación, que debéis guardar por si resultais ganadores, ya que se os pedirá al llamaros al móvil desde el que habéis participado.
Máximo tres relatos por móvil.
FECHAS DEL CONCURSO: del 14 de octubre al 16 de noviembre. de 2008.
TEMA: libre
PREMIOS: primer premio de 1.500 euros y un teléfono móvil. Los finalistas recibirán un telefono móvil.
PRECIO DEL MENSAJE: 0,30 euros + IVA.
Organizado por Telefónica, en colaboración con la Universidad de Alcalá y la Fundacion del Español Urgente (Fundeu BBVA).
Más información y Bases en www.movistar.es/hiperbreves
(Visite nuestro bar...)
Para mayores de 16 años: concurso de microrrelatos a través de mensajes del móvil. De tema libre, deben estar escritos en perfecto castellano.
Máximo 157 caracteres
Enviar al nº 7212, anteponiendo el código RE y un espacio en blanco. A continuación, el relato.
Recibiréis un mensaje con un código de participación, que debéis guardar por si resultais ganadores, ya que se os pedirá al llamaros al móvil desde el que habéis participado.
Máximo tres relatos por móvil.
FECHAS DEL CONCURSO: del 14 de octubre al 16 de noviembre. de 2008.
TEMA: libre
PREMIOS: primer premio de 1.500 euros y un teléfono móvil. Los finalistas recibirán un telefono móvil.
PRECIO DEL MENSAJE: 0,30 euros + IVA.
Organizado por Telefónica, en colaboración con la Universidad de Alcalá y la Fundacion del Español Urgente (Fundeu BBVA).
Más información y Bases en www.movistar.es/hiperbreves
(Visite nuestro bar...)
Ida Vitale. Lectura de poemas
La librería Alberti
Miércoles 5 de noviembre, 19:30 hrs.
La Librería Alberti organiza un encuentro con la poetisa Ida Vitale, el próximo 5 de noviembre. Aprovechando su estancia en Madrid, invitada por la Residencia de Estudiantes, y gracias a la que es posible este encuentro, Ida vuelve a la librería Alberti para charlar y leer sus poemas.
Ida Vitale nació en Montevideo en 1923. Allí estudió Humanidades y tuvo como maestro a José Bergamín. Profesora de literatura hasta 1973, la dictadura la forzó, como a otros intelectuales, al exilio. Vivió en México de 1974 a 1984 y desde 1989 vive en Austin (Texas). La obra poética de Ida Vitale incluye La luz de esta memoria (Montevideo, 1949), Palabra dada (Montevideo, 1953), Cada uno en su noche (Montevideo, 1960), Paso a paso (Montevideo, 1963), Oidor andante (Montevideo, 1972), Jardín de Sílice (Caracas, 1980), Elegías en otoño (México, 1982), Parvo reino (México, 1984), Sueños de la constancia (México, 1988), Procura de lo imposible (México, 1998) y, ya en España, Reducción del infinito (Tusquets, 2002) y Trema (Pre-Textos, 2005).
Entre sus libros en prosa destacan Léxico de afinidades (1994; El Cobre, 2006)), De plantas y animales: acercamientos literarios (Paidós, 2003) y El ABC de Byobu (Adama Ramada, 2005). Desde principios de octubre es Poeta en Residencia en la Residencia de Estudiantes.
VIAJE DE VUELTA
Regresar es
volver a ocuparse
de devolver a la tierra
el polvo de los últimos meses;
recibir del mundo
el correo dormido;
intentar saber
cuánto dura
una memoria de paloma.
También,
Reconocerse
como una abeja más
que es para la colmena, apenas,
una unidad que zumba.
Eso, sólo una abeja más,
muy prescindible.
Miércoles 5 de noviembre, 19:30 hrs.
La Librería Alberti organiza un encuentro con la poetisa Ida Vitale, el próximo 5 de noviembre. Aprovechando su estancia en Madrid, invitada por la Residencia de Estudiantes, y gracias a la que es posible este encuentro, Ida vuelve a la librería Alberti para charlar y leer sus poemas.
Ida Vitale nació en Montevideo en 1923. Allí estudió Humanidades y tuvo como maestro a José Bergamín. Profesora de literatura hasta 1973, la dictadura la forzó, como a otros intelectuales, al exilio. Vivió en México de 1974 a 1984 y desde 1989 vive en Austin (Texas). La obra poética de Ida Vitale incluye La luz de esta memoria (Montevideo, 1949), Palabra dada (Montevideo, 1953), Cada uno en su noche (Montevideo, 1960), Paso a paso (Montevideo, 1963), Oidor andante (Montevideo, 1972), Jardín de Sílice (Caracas, 1980), Elegías en otoño (México, 1982), Parvo reino (México, 1984), Sueños de la constancia (México, 1988), Procura de lo imposible (México, 1998) y, ya en España, Reducción del infinito (Tusquets, 2002) y Trema (Pre-Textos, 2005).
Entre sus libros en prosa destacan Léxico de afinidades (1994; El Cobre, 2006)), De plantas y animales: acercamientos literarios (Paidós, 2003) y El ABC de Byobu (Adama Ramada, 2005). Desde principios de octubre es Poeta en Residencia en la Residencia de Estudiantes.
VIAJE DE VUELTA
Regresar es
volver a ocuparse
de devolver a la tierra
el polvo de los últimos meses;
recibir del mundo
el correo dormido;
intentar saber
cuánto dura
una memoria de paloma.
También,
Reconocerse
como una abeja más
que es para la colmena, apenas,
una unidad que zumba.
Eso, sólo una abeja más,
muy prescindible.
10 octubre 2008
Escribo novelas porque no soy capaz de escribir mis memorias
Le Clézio, el Nobel del desarraigo
El novelista es autor de medio centenar de libros - La extranjería ha marcado toda su obra - "Viajando se escucha mejor el ruido del mundo", afirma
J. M. MARTÍ FONT - París - 10/10/2008 (EL país)
La Academia Sueca concedió ayer el premio Nobel de literatura a Jean-Marie Gustave Le Clézio, definiéndole como un "escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensibilidad extasiada; explorador de la humanidad, dentro y fuera de la civilización dominante". Narrador militante -"la novela es el mejor sistema para entender el mundo", dijo ayer-, humanista, crítico de la modernidad, admirador de Conrad y Stevenson y apasionado por los mitos antiguos, Le Clézio, es el prototipo del ciudadano del mundo, aunque insista en que su pequeña patria es la isla Mauricio, en el Índico, el lugar del que es originaria su familia y cuya nacionalidad ostenta, junto a la francesa.
Autor de medio centenar de obras, la mayor parte narrativas, el escritor recibió la noticia en París, donde se encontraba de paso, recién llegado de Corea y de camino hacia Canadá. Su nombre formaba parte de los candidatos al premio desde hace años, aunque nunca se le consideró un favorito. Hace unos años la revista Lire le escogió como el más grande escritor vivo en lengua francesa, pero Le Clézio no forma parte del mundillo editorial y literario francés y no ha estado muy al corriente de la admiración que despertaba.
La llamada de Estocolmo le cogió por sorpresa, explicaba ayer en una sala abarrotada de la editorial Gallimard, en París, donde ha publicado la mayor parte de su obra. Se limitó a contestar: "Muchas gracias".
Su propia vida, sus raíces, son una novela de aventuras. Nació en la localidad francesa de Niza el 13 de abril de 1940, a donde su madre y su abuela habían llegado como inmigrantes procedentes de la isla Mauricio. Una historia de ida y vuelta, porque en realidad sus antepasados, originarios de Bretaña, habían emigrado a esta parte del mundo a finales del siglo XVIII, cuando todavía era una colonia francesa. Cuando pasó a manos británicas se convirtieron en súbditos de la corona.
Su primera juventud la pasó en Gran Bretaña, en las universidades de Bristol y Londres, donde incluso impartió clases de literatura. En un momento dado, sin embargo, decidió escoger la lengua francesa para expresarse. Con sólo 23 años, en 1963, ganó el premio Renaudot con su primera novela, El atestado, todavía en la ola de un cierto experimentalismo, a caballo entre el existencialismo y el nouveau roman. Siguieron La fièvre (1965), El diluvio (1966), Terra amata (1967) y La guerre (1970). Con Desierto (1980), en la que realiza una serie de retratos entrelazados de los antepasados de su esposa, Jemia, de origen saharahui, se consagra y obtiene el premio de la Academia Francesa.
Su literatura desvela la ambigüedad de las consideraciones contemporáneas sobre las identidades. De África pasa a América. Vive 12 años en México. Se mueve, esencialmente, entre las culturas indígenas, de las que toma la voz. Voyage de l'autre côté, es uno de los frutos de esta experiencia. Pese a que no se considera un "académico", como dejó claro ayer, ha ejercido y ejerce todavía la docencia en universidades de México, Londres, Perpiñán, Bangkok, Boston, Austin y, actualmente, en Alburquerque, en el estado norteamericano de Nuevo México. Habla perfectamente francés, inglés y español, como demostró ayer en su encuentro con los medios de comunicación, respondiendo indistintamente en cualquiera de estas lenguas.
"Escribo novelas porque no soy capaz de escribir mis memorias", aseguraba esta misma semana hablando de su última novela Ritournelle de la faim. "Cuando escribo novelas cambio de personalidad, la novela te permite convertirte en otro; es magnífico, meterte en la piel de otra persona, de otro sexo". "Mi mensaje es claro", dijo ayer, "hay que seguir leyendo novelas porque son un gran sistema para entender el mundo, un modelo que no es esquemático y que por eso permite hacerse preguntas".
Con una mirada entre sorprendida y serena, este hombre alto, de porte distinguido y cuyos rasgos conservan una cierta belleza de joven adolescente, respondió sin agobierse a las preguntas que le lanzaban los periodistas. Siempre atento a la paradoja; "No, no viajo mucho. Voy a un lugar y me quedo allí un tiempo"; "Mi pequeña patria es la isla Mauricio"; "No soy un exilado, tal vez un nómada, por razones económicas"; "La lengua francesa es mestiza, la cultura francesa es un lugar de encuentro"; "Escribir es escuchar el ruido del mundo y viajando se escucha mucho mejor".
La extranjería, de hecho, es una de las constantes de su obra: "La condición de extranjero hoy nos define como humanos, pese a que vivimos en sociedades en las que el hogar, las fronteras y las leyes sociales son importantes", señalaba en una reciente entrevista. "Lo que se llama mundialización", continuaba, "es el invento de un ser humano nuevo que supera las fronteras y se comunica de diversas maneras nuevas. Un extranjero es alguien que puede imaginar los otros mundos y puede trasladarse a otras civilizaciones". En su opinión, no existe choque de culturas en el mundo actual, sino un poder central industrial y tecnológico al que se resisten las diversas culturas: "Ese enfrentamiento responde al esfuerzo por sobrevivir".
Preguntado sobre qué libro suyo recomendaría eligió Pavana (1992) porque, explicó, corresponde a un combate que llevó a cabo en México, con otra gente, contra la empresa Mitsubishi, que quería instalar una fábrica de sal en una zona donde las ballenas grises acuden a parir. "Y conseguimos impedirlo"; añadió.
Sobre la crisis financiera no se le ocurrió gran cosa. "Tengo poco que ver con los bancos, aunque estoy un poco endeudado". Y sobre su pertenencia a una u otra corriente literaria respondió tajante: "Soy tan solo un escritor, que es un testigo, nada más. No pertenezco a ninguna corriente".
Selección de títulos
- 'El atestado', 1963 (Seix Barral-Cátedra).
- 'El diluvio', 1966 (Seix Barral).
- 'Desierto', 1980 (Debate).
- 'Oritsha', 1991 (Debate).
- 'Diego y Frida', 1995 (Temas de Hoy).
- 'La cuarentena', 1995 (Tusquets).
- 'El pez dorado', 1997 (Tusquets).
- 'El africano', 2004 (Adriana Hidalgo).
- 'Urania', 2006 (El cuenco de plata).
- 'Ballaciner', 2007.
- 'Ritournelle de la faim', 2008 (próximamente en Tusquets).
¿Habéis leído algo de él? Yo no. Podríamos escogerlo para el mes que viene.
El novelista es autor de medio centenar de libros - La extranjería ha marcado toda su obra - "Viajando se escucha mejor el ruido del mundo", afirma
J. M. MARTÍ FONT - París - 10/10/2008 (EL país)
La Academia Sueca concedió ayer el premio Nobel de literatura a Jean-Marie Gustave Le Clézio, definiéndole como un "escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensibilidad extasiada; explorador de la humanidad, dentro y fuera de la civilización dominante". Narrador militante -"la novela es el mejor sistema para entender el mundo", dijo ayer-, humanista, crítico de la modernidad, admirador de Conrad y Stevenson y apasionado por los mitos antiguos, Le Clézio, es el prototipo del ciudadano del mundo, aunque insista en que su pequeña patria es la isla Mauricio, en el Índico, el lugar del que es originaria su familia y cuya nacionalidad ostenta, junto a la francesa.
Autor de medio centenar de obras, la mayor parte narrativas, el escritor recibió la noticia en París, donde se encontraba de paso, recién llegado de Corea y de camino hacia Canadá. Su nombre formaba parte de los candidatos al premio desde hace años, aunque nunca se le consideró un favorito. Hace unos años la revista Lire le escogió como el más grande escritor vivo en lengua francesa, pero Le Clézio no forma parte del mundillo editorial y literario francés y no ha estado muy al corriente de la admiración que despertaba.
La llamada de Estocolmo le cogió por sorpresa, explicaba ayer en una sala abarrotada de la editorial Gallimard, en París, donde ha publicado la mayor parte de su obra. Se limitó a contestar: "Muchas gracias".
Su propia vida, sus raíces, son una novela de aventuras. Nació en la localidad francesa de Niza el 13 de abril de 1940, a donde su madre y su abuela habían llegado como inmigrantes procedentes de la isla Mauricio. Una historia de ida y vuelta, porque en realidad sus antepasados, originarios de Bretaña, habían emigrado a esta parte del mundo a finales del siglo XVIII, cuando todavía era una colonia francesa. Cuando pasó a manos británicas se convirtieron en súbditos de la corona.
Su primera juventud la pasó en Gran Bretaña, en las universidades de Bristol y Londres, donde incluso impartió clases de literatura. En un momento dado, sin embargo, decidió escoger la lengua francesa para expresarse. Con sólo 23 años, en 1963, ganó el premio Renaudot con su primera novela, El atestado, todavía en la ola de un cierto experimentalismo, a caballo entre el existencialismo y el nouveau roman. Siguieron La fièvre (1965), El diluvio (1966), Terra amata (1967) y La guerre (1970). Con Desierto (1980), en la que realiza una serie de retratos entrelazados de los antepasados de su esposa, Jemia, de origen saharahui, se consagra y obtiene el premio de la Academia Francesa.
Su literatura desvela la ambigüedad de las consideraciones contemporáneas sobre las identidades. De África pasa a América. Vive 12 años en México. Se mueve, esencialmente, entre las culturas indígenas, de las que toma la voz. Voyage de l'autre côté, es uno de los frutos de esta experiencia. Pese a que no se considera un "académico", como dejó claro ayer, ha ejercido y ejerce todavía la docencia en universidades de México, Londres, Perpiñán, Bangkok, Boston, Austin y, actualmente, en Alburquerque, en el estado norteamericano de Nuevo México. Habla perfectamente francés, inglés y español, como demostró ayer en su encuentro con los medios de comunicación, respondiendo indistintamente en cualquiera de estas lenguas.
"Escribo novelas porque no soy capaz de escribir mis memorias", aseguraba esta misma semana hablando de su última novela Ritournelle de la faim. "Cuando escribo novelas cambio de personalidad, la novela te permite convertirte en otro; es magnífico, meterte en la piel de otra persona, de otro sexo". "Mi mensaje es claro", dijo ayer, "hay que seguir leyendo novelas porque son un gran sistema para entender el mundo, un modelo que no es esquemático y que por eso permite hacerse preguntas".
Con una mirada entre sorprendida y serena, este hombre alto, de porte distinguido y cuyos rasgos conservan una cierta belleza de joven adolescente, respondió sin agobierse a las preguntas que le lanzaban los periodistas. Siempre atento a la paradoja; "No, no viajo mucho. Voy a un lugar y me quedo allí un tiempo"; "Mi pequeña patria es la isla Mauricio"; "No soy un exilado, tal vez un nómada, por razones económicas"; "La lengua francesa es mestiza, la cultura francesa es un lugar de encuentro"; "Escribir es escuchar el ruido del mundo y viajando se escucha mucho mejor".
La extranjería, de hecho, es una de las constantes de su obra: "La condición de extranjero hoy nos define como humanos, pese a que vivimos en sociedades en las que el hogar, las fronteras y las leyes sociales son importantes", señalaba en una reciente entrevista. "Lo que se llama mundialización", continuaba, "es el invento de un ser humano nuevo que supera las fronteras y se comunica de diversas maneras nuevas. Un extranjero es alguien que puede imaginar los otros mundos y puede trasladarse a otras civilizaciones". En su opinión, no existe choque de culturas en el mundo actual, sino un poder central industrial y tecnológico al que se resisten las diversas culturas: "Ese enfrentamiento responde al esfuerzo por sobrevivir".
Preguntado sobre qué libro suyo recomendaría eligió Pavana (1992) porque, explicó, corresponde a un combate que llevó a cabo en México, con otra gente, contra la empresa Mitsubishi, que quería instalar una fábrica de sal en una zona donde las ballenas grises acuden a parir. "Y conseguimos impedirlo"; añadió.
Sobre la crisis financiera no se le ocurrió gran cosa. "Tengo poco que ver con los bancos, aunque estoy un poco endeudado". Y sobre su pertenencia a una u otra corriente literaria respondió tajante: "Soy tan solo un escritor, que es un testigo, nada más. No pertenezco a ninguna corriente".
Selección de títulos
- 'El atestado', 1963 (Seix Barral-Cátedra).
- 'El diluvio', 1966 (Seix Barral).
- 'Desierto', 1980 (Debate).
- 'Oritsha', 1991 (Debate).
- 'Diego y Frida', 1995 (Temas de Hoy).
- 'La cuarentena', 1995 (Tusquets).
- 'El pez dorado', 1997 (Tusquets).
- 'El africano', 2004 (Adriana Hidalgo).
- 'Urania', 2006 (El cuenco de plata).
- 'Ballaciner', 2007.
- 'Ritournelle de la faim', 2008 (próximamente en Tusquets).
¿Habéis leído algo de él? Yo no. Podríamos escogerlo para el mes que viene.
06 octubre 2008
Del Bartleby de Melville al Bartleby de Vila-Matas.
Aunque para algunas será obvio recordarlo, para leer y trabajar el libro de Vila-Matas es muy necesario haber leido antes el relato de Melville "Bartleby el escribiente". Preferiría que lo hicierais los que todavía (por desgracia) no lo habeis leido.
03 octubre 2008
La última cita

Vuelta de vacaciones. En el rincón. Afuera hace frío. Nos han desalojado del salón tranquilo. Ruidos. La gente habla. Nosotros hablamos. Derivamos ---desvariamos---. Handke da mucho de sí, todos queremos aportar algo. D E S O R G A N I Z A C I Ó N. caos. Asfixia.
Caos. Unas se van sin pagar. Otros amagan con escurrir el bulto pero en realidad, van al servicio. P I C A R D Í A. Al final, una foto para recordar la velada. Joaquín ejerce de tío y desaparece, ya al final, sin dejar rastro.
Bartleby y compañía (Enrique Vila Matas) no está en las bibliotecas del barrio. Hay que emigrar, este otoño. Como las golondrinas.
20 septiembre 2008
La uva y el vino
Un hombre de las viñas habló, en agonía, al oído de Marcela. Antes de morir, le reveló su secreto:
-La uva --le susurró-- está hecha de vino.
Marcela Pérez Silva me lo contó, y yo pensé: Si la uva está hecha de vino, quizá nosotros somos las palabras que cuentan lo que somos.
(en "El libro de los abrazos", de Eduardo Galeano)
-La uva --le susurró-- está hecha de vino.
Marcela Pérez Silva me lo contó, y yo pensé: Si la uva está hecha de vino, quizá nosotros somos las palabras que cuentan lo que somos.
(en "El libro de los abrazos", de Eduardo Galeano)
19 septiembre 2008
El Teorema de Euler
El teórico de literatura George Steiner (premio Príncipe de Asturias 2001) ha armado toda una polémica debido a las punzantes opiniones que vertió en una entrevista que entregó a "El País Semanal", el 24 de agosto pasado. El punto es que en dicho medio Steiner declaró, casi sin anestesia, que no sería de su gusto tener por vecinos a los miembros de una familia jamaicana. Algo que a muchos les pareció insólito, sobre todo pensando que Steiner pertenece a una familia judía que partió a Estados Unidos huyendo de la ocupación nazi de París.
En concreto, la declaración de Steiner apuntaba a que era muy fácil hablar contra el racismo, pero que no era lo mismo cuando a uno le tocaba la situación de que, por ejemplo, le llegara al lado de su casa un grupo de jamaicanos que escuchan reggae y rock & roll todo el día. Argumento que Steiner remataba con la siguiente frase: "Cuando mi asesor venga y me diga que (...) el valor de mi propiedad ha caído en picada. ¡Pregúnteme entonces!". Lo cierto es que esta tesis inmobiliaria no le resultó a nadie muy iluminadora. Sin embargo, la guinda de la torta fue cuando Steiner habló, en la misma entrevista, sobre el caso de una universidad española que exigía el uso del gallego, situación que el entrevistador relacionó con el caso de Cataluña, donde es obligatorio el uso del catalán. Frente a dicho tema el autor de "La muerte de la tragedia" reaccionó con estas palabras: "¡Pero no me compare el catalán con el gallego! El catalán es un idioma importante, con una literatura impresionante. Pero el gallego, ¿por qué ha de ser obligatorio en una universidad?". Definitivamente, parece que a Steiner eso de lo políticamente correcto le tiene sin cuidado.
18 septiembre 2008
Como sois...
Dos meses alimentando el blog. Hablando con la pantalla. Contándole historias a las ondas. Habéis vuelto y ni hola. Somos autistas autónomos ávidos de autobiografías. Islas y no eslabones. Solistas sin batuta. Sonido que no música.
Para Adela
Moby Dick”, de Herman Melville, es sin duda una novela extraordinaria. Cuanto más se la frecuenta, más crece -en lugar de diluirse- el sentimiento de extrañeza que despierta este libro descomunal, grandioso y extravagante, en el transcurso de cuya lectura se va haciendo palpable el delirio visionario al que su autor fue sucumbiendo a medida que lo escribía, en enfebrecidas jornadas que apenas interrumpía para comer o atender asuntos domésticos. Por eso no he podido dejar de regalaros- sobretodo a Adela- unas líneas de nuestro admirado Ignacio Echevarría.
"La canonización de “Moby Dick” como la Gran Novela Norteamericana se produjo, como es sabido, tardíamente, por los años veinte del pasado siglo, y se produjo de la mano de Raymond Weaver, quien acertó a rescatarla del olvido cuando Estados Unidos, recién afirmada su hegemonía como potencia mundial a consecuencia de la Gran Guerra, se hallaba en las mejores condiciones para ensalzar como gloria nacional una epopeya que -según observara agudamente José María Valverde al frente de la excelente traducción que hizo del libro- lleva hasta el extremo el predestinacionismo puritano, de influencia tan determinante en la consolidación de la conciencia patriótica de EE.UU.En la actualidad, la genialidad de “Moby Dick” queda enaltecida por el mérito que supone, en estos tiempos de catastrofismo ecológico, conquistar la admiración del lector hacia lo que no deja de constituir, entre muchas otras cosas, una minuciosa y encendida apología de la masacre de ballenas; y, lo que es todavía peor, una exaltación del barco ballenero como agente fundamental de la "evangelización" democrática del planeta entero.A la recalcitrante vanidad metropolitana del castellano viejo le escandaliza leer, ya bien entrada la novela, una afirmación de este fuste, relativa a las antiguas colonias de Hispanoamérica: "Fue el ballenero quien primero irrumpió a través de la celosa política de la corona española, tocando en esas colonias; y si lo permitiera el espacio, se podría demostrar detalladamente cómo gracias a esos balleneros tuvo lugar por fin la liberación de Perú, Chile y Bolivia del yugo de la vieja España, estableciéndose la eterna democracia en esas partes" (capítulo XXIV).Vaya por dónde.Pero estas y otras no menos peregrinas y sugerentes hipótesis deben encuadrarse, como ya se ha apuntado, en el marco de la ideología puritana, acerca de la cual nunca se destacará con énfasis bastante cómo fecundó la concepción de la democracia americana y su celo expansionista, que bebe mucho antes en los profetas del Antiguo Testamento y en Calvino que en Grecia y la Ilustración.Por detestables que puedan parecerle los hombres "en cuanto sociedades anónimas y naciones", a los ojos el narrador de “Moby Dick” prevalece inalienable la dignidad del individuo aislado, que no precisa de ropajes ni de mantos, por cuanto "es esa dignidad democrática que, en todas las manos, irradia sin fin desde Dios, desde Él mismo, el gran Dios absoluto, el centro y circunferencia de toda democracia" (capítulo XXVI).Esa sustancial igualdad de los hombres, subyacente -y, por demás, indiferente- a las jerarquías de poder y a las desigualdades de riqueza, es la que, conforme a sus propias palabras, autoriza al narrador de “Moby Dick” a atribuir "cualidades elevadas, aunque oscuras, a los más bajos marineros, renegados y proscritos". Previniendo las censuras de que ha de hacerse objeto por proceder así, el narrador de “Moby Dick” no duda en invocar el sostén del "Espíritu de la Igualdad", del "Gran Dios Democrático", de quien dice que ha extendido "un único manto real de humanidad sobre toda mi especie".Esta asociación entre Dios y democracia permanece profundamente arraigada en la Norteamérica de hoy y, exacerbada por los intereses neocolonialistas, contribuye a explicar muchos de sus comportamientos. Desde este punto de vista, el afán democratizador de Estados Unidos se revela en una especie de yihad judeocristiana y capitalista. Este democratismo teocrático da lugar a su propio fundamentalismo; y da cuerpo y justificación al imperialismo.Es propio de los clásicos generar incesantes interpretaciones y, a través de los tiempos, constituirse sin solución de continuidad en prefiguración o metáfora del presente. Esta condición se cumple abrumadoramente en el caso de “Moby Dick”, monumento nacional de la literatura de Estados Unidos que, en la perspectiva de la actualidad mundial, invita, más que nunca, a ser leída como epopeya trágica de Norteamérica, de su expansionismo depredador, de sus pretensiones evangelizadoras, de su fanático empeño liberador. El trasnochado heroísmo de los balleneros vagabundos por todos los océanos resulta perfectamente trasladable al de los amenazantes buques de guerra que patrullan por todo el planeta, al mando de un capitán sospechosamente empeñado en aniquilar a la ballena blanca, cifra de todo mal (aparte de precioso botín al que arrancar pingües beneficios).El poderoso y escurridizo simbolismo de “Moby Dick” ampara toda suerte de lecturas, en todos los niveles del texto. A comienzos del siglo XXI, la que se impone más directamente -aunque más superficialmente, también- es la que reconoce en la ballena blanca una convincente metáfora de Al Qaeda, fantasmal y ubicuo paradigma de toda malignidad, y en el capitán Ahab una favorecedora y cojeante versión de George Bush y sus meteduras de pata, empeñado en vengar con el petróleo de la ballena la mordedura que ésta le infligió, dándole igual si para ello lleva a toda la tripulación hasta el mismísimo infierno."
Invitación de Antonio Paniagua
...El próximo miércoles, 24 de septiembre, presento en el Café Isadora (C/Divino Pastor, 14), a partir de la ocho, mi novela 'Corriente Alterna'. Me gustaría mucho que acudierais...
15 septiembre 2008
Voseo
No se si fueron los paseos húmedos por La Magdalena
o los vientos radomitas que azotan el monasterio.
Puede que fuera una consecuencia ominosa de penitencias estivales
o de abluciones liliáceas
o de gargarismos de aguas ancestrales.
El voseo, entre lecturas, se apodero de mi amigo
Dudo, mientras repaso los apuntes, si nos hallábamos ante un voseo reverencial,
o acaso la intención se desvió hacía un voseo dialectal americano
Con Paul Auster hablé de talleres de creación
de voseos pronominales
inclusive, le susurré alguno verbal
Vos no sabéis las cosas que ocurren a la sombra de los magnolios
Gracias por la información
o los vientos radomitas que azotan el monasterio.
Puede que fuera una consecuencia ominosa de penitencias estivales
o de abluciones liliáceas
o de gargarismos de aguas ancestrales.
El voseo, entre lecturas, se apodero de mi amigo
Dudo, mientras repaso los apuntes, si nos hallábamos ante un voseo reverencial,
o acaso la intención se desvió hacía un voseo dialectal americano
Con Paul Auster hablé de talleres de creación
de voseos pronominales
inclusive, le susurré alguno verbal
Vos no sabéis las cosas que ocurren a la sombra de los magnolios
Gracias por la información
Como sois
Desde luego, como sois. El verano transcurrió clásico y tranquilo entre Santander y El Escorial. Algo de literatura en la Menendez Pelayo con Cesar Aira, David Trueba, Nuria Amat...y un libro excepcional, el de Vasily Grossman, "Vida y destino". Ahora, ya en Septiembre, estoy de nuevo con Vila Matas "Dietario Voluble" que me deja impresionado. ¿Como es posible escribir así?
De visita en el Escorial charlé con Adela y, días después, con Norma. A Silvia la veo cuando vengo por mi casa de Madrid, en muy raras ocasiones. Pero ya estoy aquí fijo y deseando retomar las tertulias. Hoy mismo le mandaré un correo a Silvia para que os recuerde a todas y todo, la fecha y el libro para la próxima reunión (todavía no aprendí a enviar correos para grupo). Para los lectores de este blog, os adelanto que la cita será donde siempre el próximo martes 30 a las 7 y media. Y el libro a tratar: "La mujer zurda" de Peter Handke. Es breve y a mí me gustó mucho. Lo publica Alianza y lo tienen seguro en FNAC, me imagino que también en otros sitios. Me consta que Adela está acabando su libro y que Norma está aprendiendo mucho con nuevos cursos, por lo que debemos acudir a la reunión más preparados que nunca. El nivel está muy alto. Hablaremos.
De visita en el Escorial charlé con Adela y, días después, con Norma. A Silvia la veo cuando vengo por mi casa de Madrid, en muy raras ocasiones. Pero ya estoy aquí fijo y deseando retomar las tertulias. Hoy mismo le mandaré un correo a Silvia para que os recuerde a todas y todo, la fecha y el libro para la próxima reunión (todavía no aprendí a enviar correos para grupo). Para los lectores de este blog, os adelanto que la cita será donde siempre el próximo martes 30 a las 7 y media. Y el libro a tratar: "La mujer zurda" de Peter Handke. Es breve y a mí me gustó mucho. Lo publica Alianza y lo tienen seguro en FNAC, me imagino que también en otros sitios. Me consta que Adela está acabando su libro y que Norma está aprendiendo mucho con nuevos cursos, por lo que debemos acudir a la reunión más preparados que nunca. El nivel está muy alto. Hablaremos.
13 septiembre 2008
De vuelta
En Madrid, sopla viento norte y el cielo grisea, pronto habrá que ponerse ropa de abrigo, aunque a finales de septiembre está eso que llaman el veranillo de San Miguel. Abro la correspondencia y encuentro cartas de alumnas, que imagino insoladas. Sobres dentro de sobres y notas que confiesan: los cuentos son malísimos, pero bueno ten paciencia. En fin, el recuerdo de la novela de Junot Díaz y de los parajes donde la leí me tranquilizan. Además, Juan Goytisolo afirma: "la literatura es el dominio de lo raro".
La ciudad sigue en su sitio, pero una palabra se repite sin cesar: crisis en la pelu, crisis en el bar, crisis en el lavoro, crisis, crisis, crisis, cri, cri, cri. Ay, me parece un concierto de grillos. Me compro el libro del Monstruo del Sentier- dicen que paradigma de la novela del tercer milenio-y medito durante dos días, o tres, o cuatro, sobre la frase de Karl Kraus del inicio:
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
La escribo un millón de veces.
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Acaba de meter un gol el Barça.Cosas de vivir con un culé. Por cierto, Efervescente, vaya morro que tienes.
Bueno amigos, ya estamos aquí. ¿Cuándo empieza la tertulia? y ¿con qué libro?
Besos a todas y hasta pronto.
La ciudad sigue en su sitio, pero una palabra se repite sin cesar: crisis en la pelu, crisis en el bar, crisis en el lavoro, crisis, crisis, crisis, cri, cri, cri. Ay, me parece un concierto de grillos. Me compro el libro del Monstruo del Sentier- dicen que paradigma de la novela del tercer milenio-y medito durante dos días, o tres, o cuatro, sobre la frase de Karl Kraus del inicio:
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
La escribo un millón de veces.
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Que mi estilo se adueñe de los rumores del tiempo
Acaba de meter un gol el Barça.Cosas de vivir con un culé. Por cierto, Efervescente, vaya morro que tienes.
Bueno amigos, ya estamos aquí. ¿Cuándo empieza la tertulia? y ¿con qué libro?
Besos a todas y hasta pronto.
27 agosto 2008
Oda a la prosa
La poesía no es lo mío.
Te lo digo con sentido,
he intentado, yo, rimar
¡Ay!, qué lío. ¡Desatino!
¡Ay!, qué dices, Clodomiro
¡Quiero prosa! Yo no rimo.
¿Por qué glosas, tu, cretino?
Me lo piden, quieren ripio.
Lo he intentado, sigo y sigo:
ese abuelo Nicolás,
que de noche, tras su sino,
mira el cielo con un níño.
¿Y, qué ha salido?
¿Prosa, ripio o... desatino?
Tu lo has dicho, yo no he sido.
Quiero prosa, ¡Estoy en vilo!
PD: es lo que ha dado de si el Taller de dos semanas, que finaliza mañana, sobre cuentos, poesía y canciones para niños...
Te lo digo con sentido,
he intentado, yo, rimar
¡Ay!, qué lío. ¡Desatino!
¡Ay!, qué dices, Clodomiro
¡Quiero prosa! Yo no rimo.
¿Por qué glosas, tu, cretino?
Me lo piden, quieren ripio.
Lo he intentado, sigo y sigo:
ese abuelo Nicolás,
que de noche, tras su sino,
mira el cielo con un níño.
¿Y, qué ha salido?
¿Prosa, ripio o... desatino?
Tu lo has dicho, yo no he sido.
Quiero prosa, ¡Estoy en vilo!
PD: es lo que ha dado de si el Taller de dos semanas, que finaliza mañana, sobre cuentos, poesía y canciones para niños...
14 agosto 2008
Seminario Mitología
Coordinadores:
Alberto Bernabé y Jorge Pérez de Tudela
Os paso la información de este seminario en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, parece interesante:
lunes 15-09-08, 19:30 hrs. Conferencia de Giuliana Scalera, "La antigua naturaleza titánica"
martes 07-10-08, 19:30 hrs., Conferencia de Luc Brisson, "La fabricación de la mujer por Prometeo".
Más información en http://www.circulobellasartes.com/
Alberto Bernabé y Jorge Pérez de Tudela
Os paso la información de este seminario en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, parece interesante:
lunes 15-09-08, 19:30 hrs. Conferencia de Giuliana Scalera, "La antigua naturaleza titánica"
martes 07-10-08, 19:30 hrs., Conferencia de Luc Brisson, "La fabricación de la mujer por Prometeo".
Más información en http://www.circulobellasartes.com/
02 agosto 2008
Conjuro para escribir un Best Seller
Fórmula de Noah Gordon para escribir un Best seller
Se coge una pizca de cenizas de un fuego extinguido hace mucho tiempo. Se vierte en una taza de agua cogida de un charco de la calle tras una lluvia intensa. Se añaden tres pelos arrancados por una soltera de la cola de un caballo gris. Se deja madurar la mezcla tres días con sus tres noches y se añade cera de una vela vieja. Se escupe tres veces en la taza. Se agita bien la mezcla. Se arroja a un inodoro y se tira dos veces de la cadena. Luego se sienta uno frente al ordenador y trabaja muy, muy duro.
Se coge una pizca de cenizas de un fuego extinguido hace mucho tiempo. Se vierte en una taza de agua cogida de un charco de la calle tras una lluvia intensa. Se añaden tres pelos arrancados por una soltera de la cola de un caballo gris. Se deja madurar la mezcla tres días con sus tres noches y se añade cera de una vela vieja. Se escupe tres veces en la taza. Se agita bien la mezcla. Se arroja a un inodoro y se tira dos veces de la cadena. Luego se sienta uno frente al ordenador y trabaja muy, muy duro.
28 julio 2008
Alguien lo sabe
A partir de: Antonio Muñoz Molina (El País, Babelia, 19/07/2008)
Estoy de vacaciones. En mi primer día sin obligaciones aprovecho el tiempo con lecturas atrasadas, que me lleven a meditar, a utilizar esta parte de mi cerebro cerrado por no-vacaciones durante casi todo el año.
Así, di con este artículo de Muñoz Molina. No es tan antiguo: dos semanas. Habla del descrédito en que ha caído el narrador omnisciente, de la exigencia implícita de que no sepa más que los personajes, de que el narrador supremo es el que narra en primera persona. El autor del artículo relaciona esta exigencia con la época actual en que vivimos, en la que el “yo” está exacerbado y todo gira en torno nuestro: I-phone, I-pod, My-space, etcétera. Quizás tenga razón.
Para hablar de lo omnisciente, Antonio Muñoz Molina comienza con haiku de Borges:
“En el desierto
acontece la aurora.
Alguien lo sabe”.
Lo que viene a decir es que las cosas, o determinadas cosas y hechos, ocurren más allá de que haya un ojo observándolo. La naturaleza fluye, ha fluido y fluirá seamos o no conscientes de ello.
Enlaza el haiku con una novela de Virginia Wolf: To the Lighthouse (Al faro, o Hacia el Faro), en la que –en palabras de Muñoz Molina— en la conciencia de cada personaje los pensamientos y las sensaciones fluyen a una velocidad de sombras proyectadas en una pared, y aunque la mayor parte de ellos permanecen secretos, alguien sabe.
En fin, espero haberos contagiado curiosidad para leer la novela de V. Wolf y estudiar este narrador omnisciente, al menos por leer el artículo de Babelia, que podéis encontrar aquí: http://www.elpais.com/articulo/semana/Alguien/sabe/elpepuculbab/20080719elpbabese_7/Tes
Por mi parte, he buscado Al Faro en la biblioteca de Retiro. No la he encontrado, pero he vuelto con La señora Dalloway, también de Virginia Wolf, y con El Día de la Independencia, de Richard Ford, que tenía pendiente de leer hace tiempo.
Estoy de vacaciones. En mi primer día sin obligaciones aprovecho el tiempo con lecturas atrasadas, que me lleven a meditar, a utilizar esta parte de mi cerebro cerrado por no-vacaciones durante casi todo el año.
Así, di con este artículo de Muñoz Molina. No es tan antiguo: dos semanas. Habla del descrédito en que ha caído el narrador omnisciente, de la exigencia implícita de que no sepa más que los personajes, de que el narrador supremo es el que narra en primera persona. El autor del artículo relaciona esta exigencia con la época actual en que vivimos, en la que el “yo” está exacerbado y todo gira en torno nuestro: I-phone, I-pod, My-space, etcétera. Quizás tenga razón.
Para hablar de lo omnisciente, Antonio Muñoz Molina comienza con haiku de Borges:
“En el desierto
acontece la aurora.
Alguien lo sabe”.
Lo que viene a decir es que las cosas, o determinadas cosas y hechos, ocurren más allá de que haya un ojo observándolo. La naturaleza fluye, ha fluido y fluirá seamos o no conscientes de ello.
Enlaza el haiku con una novela de Virginia Wolf: To the Lighthouse (Al faro, o Hacia el Faro), en la que –en palabras de Muñoz Molina— en la conciencia de cada personaje los pensamientos y las sensaciones fluyen a una velocidad de sombras proyectadas en una pared, y aunque la mayor parte de ellos permanecen secretos, alguien sabe.
En fin, espero haberos contagiado curiosidad para leer la novela de V. Wolf y estudiar este narrador omnisciente, al menos por leer el artículo de Babelia, que podéis encontrar aquí: http://www.elpais.com/articulo/semana/Alguien/sabe/elpepuculbab/20080719elpbabese_7/Tes
Por mi parte, he buscado Al Faro en la biblioteca de Retiro. No la he encontrado, pero he vuelto con La señora Dalloway, también de Virginia Wolf, y con El Día de la Independencia, de Richard Ford, que tenía pendiente de leer hace tiempo.
17 julio 2008
Retratos literarios de Mordzinski, en Madrid
Actividad para este verano: os animo a pasaros por la Casa de América, hay una exposición de fotografías de escritores latinoamericanos.Según anuncia hoy El País Digital:
Autor de fotografías que ya son iconos de la identidad latinoamericana, el argentino Daniel Mordzinski expone en la Casa de América de Madrid una antología del trabajo que ha realizado en los últimos treinta años entre los más destacados escritores en lengua española
"¿Qué escritor no ha escrito una palabra en un hotel; qué escritor no ha acabado un capítulo en un hotel o ha enfermado; quién no ha amado; quién no ha decidido que mañana lo cambia todo?. El cuarto de hotel es como una metáfora de la vida ya que finalmente es un lugar en el que estamos de paso". En la imagen, el fotógrafo Daniel Mordzinsky, en Madrid.
http://www.elpais.com/fotogaleria/retratos/literarios/Mordzinski/5016-1/elpgal/
"¿Qué escritor no ha escrito una palabra en un hotel; qué escritor no ha acabado un capítulo en un hotel o ha enfermado; quién no ha amado; quién no ha decidido que mañana lo cambia todo?. El cuarto de hotel es como una metáfora de la vida ya que finalmente es un lugar en el que estamos de paso". En la imagen, el fotógrafo Daniel Mordzinsky, en Madrid.
http://www.elpais.com/fotogaleria/retratos/literarios/Mordzinski/5016-1/elpgal/
06 julio 2008
Siempre a flote
La pizarra yace varada en el portal de Lagasca
Chisi me leyó el Talmud
Amiga, el eco de las clases
para los que lleguen después
Nada fue efímero:
Desoladas
Y el río de Paco
Me dejo llevar por la corriente
Lecturas de estío recomendadas por Efímera
La fórmula preferida del profesor, de YoKo Ogawa. Funambulista
La vista desde Castle Rock, de Alice Munro.RBA
La maravillosa vida breve de Óscar Wao, de Junot Díaz.Mondadori
La Rosa, de Robert Walser. Siruela
El peso falso, de Joseph Roth.Siruela
El Leviatán, de Joseph Roth. Siruela
Episodios nacionales.Primera serie. La guerra de la Independencia. Benito Pérez Galdós.Destino
Imágenes y Justicia. El Derecho a través del Cine.Francisco Soto Nieto y Francisco J. Fernández. La Ley
José María Guelbenzu, mi admirado profesor, recomienda en un Verano clásico varias obras; a saber:
Casa desolada, de Charles Dickens. Valdemar
Almas muertas, de Nicolai Gógol.Planeta
Los trabajadores del mar, de Victor Hugo. Espasa
Vida y muerte de Harriet Frean, de May Sinclair.Alba
Hijas y esposas, de Elizabeth Gaskell. Alba
Cuentos y relatos libertinos. Siruela
Teatro completo, de Oscar Wilde.Valdemar
Girasol, de Gyula Krúdy. Espasa
Amigos, felices vacaciones
Chisi me leyó el Talmud
Amiga, el eco de las clases
para los que lleguen después
Nada fue efímero:
Desoladas
Y el río de Paco
Me dejo llevar por la corriente
Lecturas de estío recomendadas por Efímera
La fórmula preferida del profesor, de YoKo Ogawa. Funambulista
La vista desde Castle Rock, de Alice Munro.RBA
La maravillosa vida breve de Óscar Wao, de Junot Díaz.Mondadori
La Rosa, de Robert Walser. Siruela
El peso falso, de Joseph Roth.Siruela
El Leviatán, de Joseph Roth. Siruela
Episodios nacionales.Primera serie. La guerra de la Independencia. Benito Pérez Galdós.Destino
Imágenes y Justicia. El Derecho a través del Cine.Francisco Soto Nieto y Francisco J. Fernández. La Ley
José María Guelbenzu, mi admirado profesor, recomienda en un Verano clásico varias obras; a saber:
Casa desolada, de Charles Dickens. Valdemar
Almas muertas, de Nicolai Gógol.Planeta
Los trabajadores del mar, de Victor Hugo. Espasa
Vida y muerte de Harriet Frean, de May Sinclair.Alba
Hijas y esposas, de Elizabeth Gaskell. Alba
Cuentos y relatos libertinos. Siruela
Teatro completo, de Oscar Wilde.Valdemar
Girasol, de Gyula Krúdy. Espasa
Amigos, felices vacaciones
04 julio 2008
De paso
Estando yo, como estoy, en Santander. Me vine por dos dias a la capital para asistir a una boda, mañana día 5 de Julio. Pero el 6, que es domingo, me vuelvo. Y es que el norte es otra historia, sobre todo en cuanto a temperatura. Acabo de llegar al Distrito Federal y no acierto a combatir el calor que abochorna mi cuerpo. Veremos si puedo escaparme de nuevo pasado mañana. Para distraerme escribo en el blog y aviso que estoy leyendo "Vida y destino" de Vasily Grossman, novela excelente pero tal vez no recomendable para estas jornadas de asfixia. Hasta la vuelta.
03 julio 2008
¡Vacaciones!
¡Por fin! las anheladas vacaciones... Bueno, a mi en realidad todavía me faltan tres semanas. Pero como por fin se ha instalado el buen tiempo, ya se respira aires nuevos. Hombres en bermudas, mocasines a piel pelada, tirantes, uñas al descubierto, pecas, abanicos... mosquitos, alergias, hasta la eurocopa ha llegado. Y con alza en las hipotecas.
¡No importa! El verano ya está aquí.
Para septiembre, hemos escogido "La mujer Zurda".
¡No importa! El verano ya está aquí.
Para septiembre, hemos escogido "La mujer Zurda".
13 junio 2008
25 horas de la vida de una mujer
He estado mirando en el catálogo de las bibliotecas de Madrid "24 horas de la vida de una mujer", y es un audio libro. ¿lo habéis encontrado? ¿Lo estáis leyendo?
07 junio 2008
El Doble
Henry James es una de las figuras relevantes de la literatura contemporánea. La crítica lo ha catalogado como un escritor preocupado por la técnica narrativa. Uno de sus logros consiste en redefinir el valor artístico de una obra, reformulados en un concepto integral entre discurso y estética.
Se lo reconoce principalmente por Otra vuelta de tuerca, ampliamente estudiada incluso en los claustros universitarios y de una serie de títulos, entre los que se incluyen: La lección del maestro, Un peregrino apasionado, Los embajadores, La copa dorada, La otra casa, entre otros.
Hemos extraído, para su análisis, el cuento El rincón feliz, que si bien se puede establecer una lectura interpretativa desde un punto de vista biográfico, se ha tenido en cuenta el tema del doble como recurso literario.
Se lo reconoce principalmente por Otra vuelta de tuerca, ampliamente estudiada incluso en los claustros universitarios y de una serie de títulos, entre los que se incluyen: La lección del maestro, Un peregrino apasionado, Los embajadores, La copa dorada, La otra casa, entre otros.
Hemos extraído, para su análisis, el cuento El rincón feliz, que si bien se puede establecer una lectura interpretativa desde un punto de vista biográfico, se ha tenido en cuenta el tema del doble como recurso literario.
EL DOBLE
En la antigüedad y el período del prerromanticismo, el tema del doble era un motivo de interpretación para la relación de dos personajes iguales (mellizos, gemelos), principalmente en el género comedia, en el cual, los enredos y equívocos enriquecían una situación anecdótica. Con el surgimiento del romanticismo, pasó a ocupar un lugar destacado cambiando el punto de vista, en una estructura compleja, debido a que la visión interna permitía la recreación de un clima de tensión y suspenso, que en muchos casos, dejaba en el lector la sensación de una ambigüedad de los hechos presentados para una interpretación libre.
Estas situaciones fueron analizadas por Otto Rank, en El doble, estableciendo un estudio comparativo desde el ámbito del psicoanálisis aplicado a la literatura. Si bien se pueden encontrar obras universales, su mirada se concentra en un estudio pormenorizado de aquellas pertenecientes a la literatura alemana.
Otto Rank vincula el estudio del doble con la proyección de la sombra psicológica, para lo cual describiremos brevemente un concepto de su aplicación en el psicoanálisis.
LA SOMBRA
El tema de la sombra ha sido tratado por Sigmud Freud en La interpretación de los sueños , y a partir de este estudio clásico es posible conceptualizarla.
Todo el bagaje cultural heredado potencia la faz positiva, dejando de lado lo negativo por las consecuencias nefastas que puede acarrear. A veces no se advierte que este aspecto podría llegar a ser un motivo de cambio en la persona. La cultura ha remarcado al lado negativo como "la sombra". En una primera impresión se la podría definir como una "falta de luz".
Carl G. Jung establece que "la sombra representa casi a la totalidad del inconsciente humano", a lo que la analista junguiana Marie Louise Von Franz subraya que es "el lado oscuro, apagado y reprimido del complejo yoico", de "cualidades y atributos desconocidos o poco conocidos del ego: aspectos que, en su mayoría, pertenecen a la esfera personal y que también podrían ser conscientes". En su proyección se hallan aquellos que de alguna manera se consideran desagradables por tener un comportamiento caprichoso (complejos), dudas, decepciones, sexualidad, angustias, pero también se encuentra gran parte de la espontaneidad e intuición.
Tanto Otto Rank como Carl Gustav Jung, al desvincularse de la Escuela Psicoanalítica Ortodoxa (léase Sigmud Freud y sus seguidores), ahondaron con detenimiento en este cambio y establecieron una serie de prácticas y métodos clínicos para tratar casos puntuales: locura, doble personalidad, fobias, alucinaciones, efecto de narcóticos, entre otros.
El psicoanálisis como cualquier otra disciplina pueden tomarse como referencia para abordar una crítica literaria, ya que esto posibilita una amplia conceptualización del tema, no sólo como un vínculo cultural entre la obra artística y el hombre, sino también por ser el vehículo motor de todas las manifestaciones humanas.
EL PARADIGMA LITERARIO
En la antigüedad y el período del prerromanticismo, el tema del doble era un motivo de interpretación para la relación de dos personajes iguales (mellizos, gemelos), principalmente en el género comedia, en el cual, los enredos y equívocos enriquecían una situación anecdótica. Con el surgimiento del romanticismo, pasó a ocupar un lugar destacado cambiando el punto de vista, en una estructura compleja, debido a que la visión interna permitía la recreación de un clima de tensión y suspenso, que en muchos casos, dejaba en el lector la sensación de una ambigüedad de los hechos presentados para una interpretación libre.
Estas situaciones fueron analizadas por Otto Rank, en El doble, estableciendo un estudio comparativo desde el ámbito del psicoanálisis aplicado a la literatura. Si bien se pueden encontrar obras universales, su mirada se concentra en un estudio pormenorizado de aquellas pertenecientes a la literatura alemana.
Otto Rank vincula el estudio del doble con la proyección de la sombra psicológica, para lo cual describiremos brevemente un concepto de su aplicación en el psicoanálisis.
LA SOMBRA
El tema de la sombra ha sido tratado por Sigmud Freud en La interpretación de los sueños , y a partir de este estudio clásico es posible conceptualizarla.
Todo el bagaje cultural heredado potencia la faz positiva, dejando de lado lo negativo por las consecuencias nefastas que puede acarrear. A veces no se advierte que este aspecto podría llegar a ser un motivo de cambio en la persona. La cultura ha remarcado al lado negativo como "la sombra". En una primera impresión se la podría definir como una "falta de luz".
Carl G. Jung establece que "la sombra representa casi a la totalidad del inconsciente humano", a lo que la analista junguiana Marie Louise Von Franz subraya que es "el lado oscuro, apagado y reprimido del complejo yoico", de "cualidades y atributos desconocidos o poco conocidos del ego: aspectos que, en su mayoría, pertenecen a la esfera personal y que también podrían ser conscientes". En su proyección se hallan aquellos que de alguna manera se consideran desagradables por tener un comportamiento caprichoso (complejos), dudas, decepciones, sexualidad, angustias, pero también se encuentra gran parte de la espontaneidad e intuición.
Tanto Otto Rank como Carl Gustav Jung, al desvincularse de la Escuela Psicoanalítica Ortodoxa (léase Sigmud Freud y sus seguidores), ahondaron con detenimiento en este cambio y establecieron una serie de prácticas y métodos clínicos para tratar casos puntuales: locura, doble personalidad, fobias, alucinaciones, efecto de narcóticos, entre otros.
El psicoanálisis como cualquier otra disciplina pueden tomarse como referencia para abordar una crítica literaria, ya que esto posibilita una amplia conceptualización del tema, no sólo como un vínculo cultural entre la obra artística y el hombre, sino también por ser el vehículo motor de todas las manifestaciones humanas.
EL PARADIGMA LITERARIO
En literatura, el análisis del doble ocupa un lugar destacado de la crítica. La lista de obras que se podrían citar sería casi indefinida, pero el relato que más estudios se han realizado es El Extraño Caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Robert L. Stevenson. Escrita en 1886, es considerada como una obra maestra. En su época fue leída como un cuento policial; hoy tiene otra revelación que va más allá de lo literario. Puede interpretarse desde la conducta esquizofrénica del personaje, así como también desde la eterna parábola: lucha entre el bien y el mal. Es un paradigma en su género, porque está representado por un arquetipo universal, en el cual la "sombra" marca un límite bien definido. Un error en los experimentos del Dr. Jekyll hizo que resurgiera otro ser: una extraña presencia, en el momento de beber una sustancia. Se producía un cambio repentino, como si se hinchara. Luego "la cara se oscurecía. Parecía que las facciones se disolvían, que se alteraban..." Era Mr. Hyde, cuyos rasgos no eran nada agradables a la vista: "Pálido y de cara chata, daba la impresión de deformidad, sin poder precisar ninguna deformación. Sonreía desagradablemente y su conducta, era una mezcla homicida de cobardía y de audacia y hablaba con una voz ronca, baja y rota" .
Al principio el Dr. Jekyll había conseguido satisfacciones por su nuevo disfraz: Mr. Hyde. Pero, muy pronto, se convirtió en algo monstruoso. Con frecuencia se sentía invadido por su sustituto. Su vacilación era justificada: Acusaba en él ambas personalidades. El Dr. Jekyll debía modificar su destino, o bien, aceptarlo. Estaba en sus manos el poder hacerlo, pero se enredó en una telaraña de inseguridades, y consiguió caer en su propia trampa. Él había conseguido traspasar los límites que le fijaba la ciencia y su propia naturaleza. Despertó en él la maldad y su error fue no poder dominarla, y aunque se negara, siguió siendo alguien quien no quería ser. En este estado de locura, se suicida.
Al principio el Dr. Jekyll había conseguido satisfacciones por su nuevo disfraz: Mr. Hyde. Pero, muy pronto, se convirtió en algo monstruoso. Con frecuencia se sentía invadido por su sustituto. Su vacilación era justificada: Acusaba en él ambas personalidades. El Dr. Jekyll debía modificar su destino, o bien, aceptarlo. Estaba en sus manos el poder hacerlo, pero se enredó en una telaraña de inseguridades, y consiguió caer en su propia trampa. Él había conseguido traspasar los límites que le fijaba la ciencia y su propia naturaleza. Despertó en él la maldad y su error fue no poder dominarla, y aunque se negara, siguió siendo alguien quien no quería ser. En este estado de locura, se suicida.
EL RINCÓN FELIZ
Si se compara el relato de El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde con El Rincón Feliz se encuentran una serie de diferencias. Stevenson recurre a una explicación racional, incluso científica: plantea los límites de los experimentos utilizados, mediante una sutil crítica a la sociedad de su época; mientras que a Henry James le interesa destacar una faceta psicológica de cambios sustanciales en la persona de Spencer Brydon. Su técnica consiste en una elaboración minuciosa, precisa del relato, sin que se manifiesten otros factores extrínsecos en cuanto a la presencia del fenómeno extraño. Es decir, la no recurrencia de explicaciones extrapoladas centrándose en la idea de que en el texto mismo se puede encontrar la clave del misterio.
Henry James plantea dos aspectos interesantes:
Se centra en una especificación de datos que van construyendo la trama, cuya estructura consigue un amplio enlace de significados.
Cada interpretación permite un acceso a la descripción psicológica del personaje, intensificada en acciones, marcado, en parte, por una ambigüedad interpretada desde la vacilación del personaje, que se va delineando una anticipación del final, en una elaboración sistemática de conceptos.
Desde las primeras páginas, el lector se sumerge en una atmósfera descriptiva de objetos, cuya representación mimética estará condensada en dos instancias precisas: La mirada requiere de la presencia de un narrador omnisciente y también lleva implícito un punto de vista (restricción de campo), que, combinados, instalan un clima de misterio y horror.
La historia contiene una anécdota simplificada. Spencer Brydon vuelve a los Estados Unidos después de una permanencia prolongada en Europa, y regresa a la casa de su infancia. Es una persona adinerada y representa a un empresario que no escatima esfuerzos para realizar negocios rentables, y piensa que, después de la muerte de los familiares más próximos, su antigua casa paterna, recibida como herencia, la demolería y construiría un imponente edificio, tal cual se perfila en la sociedad moderna.
Los recuerdos que la casa le prodiga están cubiertos de un halo nostalgioso. Recorre sus enormes galerías, innumerables puertas que conducen a otras habitaciones, escaleras, a pesar de que en la casa se instala un eco que se amplía y resuena a cada paso debido a la falta de muebles. "Había venido (expresándolo de un modo ampuloso) a ver lo que le pertenecía, de lo cual se había mantenido a una distancia de cuatro mil millas durante un tercio de siglo; o (expresándolo con menos sordidez) había cedido al deseo de volver a ver la casa que tenía en el rincón feliz (como solía llamarlo cariñosamente) donde viera la luz por primera vez, donde varios miembros de su familia vivieron y murieron, donde había pasado las vacaciones de su infancia (el curso escolar siempre duraba demasiado) y recogido las pocas flores sociales de su adolescencia sin calor; ahora, merced a los fallecimientos sucesivos de dos hermanos suyos y a la cancelación de antiguos acuerdos, aquel lugar al que había sido ajeno durante tanto tiempo pasaba enteramente a sus manos" .
Si se compara el relato de El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde con El Rincón Feliz se encuentran una serie de diferencias. Stevenson recurre a una explicación racional, incluso científica: plantea los límites de los experimentos utilizados, mediante una sutil crítica a la sociedad de su época; mientras que a Henry James le interesa destacar una faceta psicológica de cambios sustanciales en la persona de Spencer Brydon. Su técnica consiste en una elaboración minuciosa, precisa del relato, sin que se manifiesten otros factores extrínsecos en cuanto a la presencia del fenómeno extraño. Es decir, la no recurrencia de explicaciones extrapoladas centrándose en la idea de que en el texto mismo se puede encontrar la clave del misterio.
Henry James plantea dos aspectos interesantes:
Se centra en una especificación de datos que van construyendo la trama, cuya estructura consigue un amplio enlace de significados.
Cada interpretación permite un acceso a la descripción psicológica del personaje, intensificada en acciones, marcado, en parte, por una ambigüedad interpretada desde la vacilación del personaje, que se va delineando una anticipación del final, en una elaboración sistemática de conceptos.
Desde las primeras páginas, el lector se sumerge en una atmósfera descriptiva de objetos, cuya representación mimética estará condensada en dos instancias precisas: La mirada requiere de la presencia de un narrador omnisciente y también lleva implícito un punto de vista (restricción de campo), que, combinados, instalan un clima de misterio y horror.
La historia contiene una anécdota simplificada. Spencer Brydon vuelve a los Estados Unidos después de una permanencia prolongada en Europa, y regresa a la casa de su infancia. Es una persona adinerada y representa a un empresario que no escatima esfuerzos para realizar negocios rentables, y piensa que, después de la muerte de los familiares más próximos, su antigua casa paterna, recibida como herencia, la demolería y construiría un imponente edificio, tal cual se perfila en la sociedad moderna.
Los recuerdos que la casa le prodiga están cubiertos de un halo nostalgioso. Recorre sus enormes galerías, innumerables puertas que conducen a otras habitaciones, escaleras, a pesar de que en la casa se instala un eco que se amplía y resuena a cada paso debido a la falta de muebles. "Había venido (expresándolo de un modo ampuloso) a ver lo que le pertenecía, de lo cual se había mantenido a una distancia de cuatro mil millas durante un tercio de siglo; o (expresándolo con menos sordidez) había cedido al deseo de volver a ver la casa que tenía en el rincón feliz (como solía llamarlo cariñosamente) donde viera la luz por primera vez, donde varios miembros de su familia vivieron y murieron, donde había pasado las vacaciones de su infancia (el curso escolar siempre duraba demasiado) y recogido las pocas flores sociales de su adolescencia sin calor; ahora, merced a los fallecimientos sucesivos de dos hermanos suyos y a la cancelación de antiguos acuerdos, aquel lugar al que había sido ajeno durante tanto tiempo pasaba enteramente a sus manos" .
06 junio 2008
Blogger: Perfil del usuario GATO
Blogger: Perfil de
La Henry Miller Library, es lugar de culto y de cultura. En su verja de acceso campean tres frases del escritor:
Interésate por la vida tal como ésta surge ante tus ojos. La gente, las cosas, la literatura, la música… ¡El mundo es tan rico! Palpita con sus tesoros.
Todo lo que hago brota de la pura alegría. Doy mis frutos como un árbol maduro. Lo que el lector o el crítico hagan con ellos no es de mi incumbencia.
Fue aquí, en Big Sur, donde aprendí a decir Amén.
l usuario GATO
La Henry Miller Library, es lugar de culto y de cultura. En su verja de acceso campean tres frases del escritor:
Interésate por la vida tal como ésta surge ante tus ojos. La gente, las cosas, la literatura, la música… ¡El mundo es tan rico! Palpita con sus tesoros.
Todo lo que hago brota de la pura alegría. Doy mis frutos como un árbol maduro. Lo que el lector o el crítico hagan con ellos no es de mi incumbencia.
Fue aquí, en Big Sur, donde aprendí a decir Amén.
l usuario GATO
24 mayo 2008
Feria del Libro de Madrid
Os dejo un enlace a un reportaje de El País sobre la Feria del Libro de Madrid, que comienza el viernes 30 de mayo.
http://www.elpais.com/articulo/semana/America/Latina/pasa/pagina/elpepuculbab/20080524elpbabese_4/Tes
http://www.elpais.com/articulo/semana/America/Latina/pasa/pagina/elpepuculbab/20080524elpbabese_4/Tes
16 mayo 2008
Kjell Askildsen
"Los relatos deben ser una minúscula obra de arte".
La felicidad es un cubito de hielo en verano: anhelado, de engañosa transparencia, con un poder guardado en sus miles de agujas hipnotizadoras y que apenas puede tenerse tres segundos en la boca porque quema. Sólo queda morderlo. Craaack... Destruirlo. Disfrutarlo. Añorarlo.
Para Askildsen, lo importante en el arte no es el contenido sino la forma. "Si el texto va a resultar merecedor de ser leído, es la forma la que lo hace merecedor de ser leído, lo que yo he cultivado como autor es la forma". Con una prosa sincopada, de acuerdo a una de las palabras del prólogo-diccionario con que el escritor Julián Rodríguez presenta al narrador en Todo como antes.
(Todo como antes es el libro que engloba las obras de Askildsen, menos la última que acaba de publicarse en español, Desde ahora te acompañaré a casa).
Lo importante para él "es conseguir que el lector muerda el anzuelo y eso es un proyecto artístico. El cometido del autor es hacer leer al lector. No se tiene derecho a esperar algo del lector. Si consigues que él muerda el anzuelo, también hay que subir el pez del agua. Y entonces mi intención es que el lector en cierta manera sea sinónimo del pez que llega a tierra y se queda coleando y que no necesariamente se lo pase muy bien. Yo deseo crear desasosiego. No me gusta un relato que no crea desasosiego".
Extracto de una entrevista a Kjell Askildsen, en el Babelia de 10-05-2008.
¿Qué os parece? Mueve a la reflexión, ¿no?
La felicidad es un cubito de hielo en verano: anhelado, de engañosa transparencia, con un poder guardado en sus miles de agujas hipnotizadoras y que apenas puede tenerse tres segundos en la boca porque quema. Sólo queda morderlo. Craaack... Destruirlo. Disfrutarlo. Añorarlo.
Para Askildsen, lo importante en el arte no es el contenido sino la forma. "Si el texto va a resultar merecedor de ser leído, es la forma la que lo hace merecedor de ser leído, lo que yo he cultivado como autor es la forma". Con una prosa sincopada, de acuerdo a una de las palabras del prólogo-diccionario con que el escritor Julián Rodríguez presenta al narrador en Todo como antes.
(Todo como antes es el libro que engloba las obras de Askildsen, menos la última que acaba de publicarse en español, Desde ahora te acompañaré a casa).
Lo importante para él "es conseguir que el lector muerda el anzuelo y eso es un proyecto artístico. El cometido del autor es hacer leer al lector. No se tiene derecho a esperar algo del lector. Si consigues que él muerda el anzuelo, también hay que subir el pez del agua. Y entonces mi intención es que el lector en cierta manera sea sinónimo del pez que llega a tierra y se queda coleando y que no necesariamente se lo pase muy bien. Yo deseo crear desasosiego. No me gusta un relato que no crea desasosiego".
Extracto de una entrevista a Kjell Askildsen, en el Babelia de 10-05-2008.
¿Qué os parece? Mueve a la reflexión, ¿no?
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