07 abril 2007

Jueves Santo


Desayuna té verde y ensalada de frutas del bosque, mientras escucha la Symphonia Armonie Celestium Revelationum, de Hildegard von Bingen. Suena el teléfono. Camina despacio para que el contestador le evite los remordimientos. No lo suficiente. Ayer me acosté con un pibe, creo que era fotógrafo, ¿crees que debo tomar la pastilla del día después?

Convence a Klaus para ir a ver la ampliación del Museo del Prado. La solución discreta de Moneo no le desagrada: ladrillo y piedra, “motivos”, de los ancianos Jerónimos. Recuerda las bodas con pamela y cena en el Ritz, la lista se trunca con la aparición de una amiga de Klaus. Sólo fue un rollo de verano, qué pesada te pones.
Sí, tómatela.

Elige tres pasteles: el cilindro con mango, la tartaleta de manzana, y el de vainilla, muy negro. Klaus quiere ser generoso por el encuentro con Olga. Nombre de perra rusa, le dijo ella mientras tomaban té en la terraza de L´Hermitage. El dependiente lleva un guante en la mano derecha, pero la izquierda muestra una carnalidad de estibador. Los dedos rozan la tartaleta de manzana cuando intentan colocarla en la caja de diseño.

Relee el capítulo de la muerte de Tirante camino de Constantinopla, mientras Klaus y su hermano cocinan codillo. Deciden que irán al cine por la noche, el New Yorker dice que es muy buena, la historia de la CIA ¿No quieres la tartaleta de manzana? Sólo la mitad. Está buenísima, con canela. Te regalo el resto, gordo.

Le dice a Olalla que no irá a la iglesia, está enfadada por el asunto de San Carlos Borromeo. Pero, si daban la comunión con rosquillas. Mañana, hoy no estoy de humor; y el domingo, si quieres, vamos a Entrevías. Sí, hombre, a Vallecas, no seas demagoga. ¿Te ha llamado Eloisa? No. Anoche, estaba muy colgada, con un amigo de Peter. Tengo que trabajar, ¿quieres venir al cine?

Escucha los comentarios de Klaus, Ernesto y Olalla, mientras intenta que no se le vuele la bufanda. Un borracho se le acerca, un euro, para un bocadillo, rubia, vamos. Klaus, grita. Hablas tan bajo, que no te oigo. No tenemos. Olalla, tienes un euro. Comenta que le ha gustado El Buen Pastor, le recuerda a su club, pero sin barro ni orines, eso es cosa de chicos. Fuencarral está lleno de colgados. ¿Y nosotros, qué somos? Ya lo sabes, raros.

27 marzo 2007

Congoja y sorpresa

Congoja y sorpresa, eso es lo que sentí al ver que han osado sonorizar un anuncio de coches con el "Preámbulo de las Instrucciones para dar cuerda al reloj" y, encima, contado por él mismo.
¡Si se levantara de su tumba, volvería horrorizado a enterrarse para no ver semejante obscenidad!

26 marzo 2007

Cien preguntas

Cambió el horario y cuando mañana nos reunamos en Ramales aún faltaran casi dos horas para que anochezca. Luego,-si nos interesa-, aún estaremos a tiempo para escuchar las cien preguntas al presidente. No se si importaría mucho que nos perdieramos quince si Chesterton da juego.

24 marzo 2007

Todos los idiomas tienen un lado oscuro

PREGUNTA: En Descripción de la mentira leemos: "Es perverso el idioma pero es enjundia de mi cuerpo". ¿Cuál es el lado oscuro de la lengua española? Y en estos momentos de celebración del español en todo el mundo, ¿cómo entender el lema "unidad en la diversidad" que rige esas celebraciones?

RESPUESTA: Todos los idiomas tienen un lado oscuro. Puedo decir que todo pensamiento procede de la lengua, no a la inversa; que el idioma genera actividad, y esa actividad puede generar sufrimiento. En esa relación, cómo el idioma puede generar sufrimiento y de hecho lo hace, hay una cierta perversidad. Ahora bien, el asunto de la unidad y la diversidad para mí se resume en la integración de otros léxicos al mío. Me ha sucedido que he tenido a veces que recurrir a léxicos que no son los míos. En cierta ocasión no quería utilizar "cuenco" ni "taza" para un verso, y acabé utilizando una palabra gallega: "cunco". ¿Por qué no habría de hacerlo? ¿Por qué no incorporar otros léxicos a mi poesía?

Extracto de una entrevista de Juan Gabriel Vázquez a Antonio Gamoneda, Premio Cervantes 2006, en el Babelia de hoy.

Romance Sonámbulo

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.
Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.
--Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
--Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
--Compadre, quiero morir,
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
--Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
--Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!, dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.
Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
--¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!
Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.

Como siempre, Blogger, desmontando las estrofas. En fin, Federico, paciencia.
30 de marzo de 2007
Efervescente me regañó por no escribir las estrofas bien, el otro día en Ramales. La casa verde me recordó a "la gitana". En fin, Don Federicó, usted ya sabe como somos los Pastor. Usted, sí lo sabe.

23 marzo 2007

Tertulia 90 lagartos

Efervescente nos invita a visitar el blog de la Tertulia 90 lagartos, ...es el grupo ese con el que nos mete los cuernos algún que otro martes del mes. He incorporado la referencia en la sección Enlaces. Podemos entrar, leer y dejar comentarios a las entradas. Ellos también nos visitan y pueden dejar comentarios.

(Atención, "alguien" nos observa desde la penumbra...)

22 marzo 2007

Agradecimiento

Querida Magdalena:

Tu libro llegó a El Mono Rojo ayer.
Muchísimas gracias.
Hasta el martes.
Besos.
SC

21 marzo 2007

La espalda del mundo

El secreto está en que solo vemos las espaldas del mundo. Solo lo vemos por detrás; por eso parece brutal. Eso no es un árbol sino las espaldas de un árbol; aquello no es una nube sino las espaldas de una nube. ¿No ven ustedes que todo está como volviéndose a otra parte y escondiendo la cara?
G.K.Chesterton: "El hombre que fue Jueves"

20 marzo 2007

Mito, aventura y realidad

Vargas Llosa ha concebido La casa verde como una novela de aventuras como un relato dominado por los acontecimientos y las grandes conmociones colectivas. Esta nueva vorágine de la acción humana desatada contra las fuerzas sociales y los elementos naturales, es un relato hermano de La ciudad y los perros, fiel a la misma impulsiva descripción de actos. Pero la presencia de la aventura estaba amortiguada en aquella primera novela por su cuestionamiento moral, que en La casa verde se ha retraído y subyace en un nivel menos visible. En ese sentido, ésta es una novela menos lastrada por consideraciones ajenas a lo novelístico: ha sido elaborada, literalmente, como una pura obra de arte – autónoma, completa, imparcial-, lo cual no significa que sea decadente, conformista o poco testimonial, sino que quiere atenerse a términos estrictamente literarios.

Si algo se reprochaba así mismo el autor de La ciudad y los perros era la ausencia relativa de esa dimensión mítica que cobraba la vida colegial para un cadete del Leoncio Prado; esa ficción suprema que se inventaba, para justificarse frente a la realidad externa, con los instrumentos de un código secreto, un uniforme prestigioso, una tradición de machismo, una mentira propagada y consagrada por los años: “ Yo quería también, en ese sentido, dar una visión mítica del colegio, de una serie de actos en los que nadie cree, pero en los que todos están obligados a creer: en fin, leyes convencionales, sociales, ideas que son automáticamente incumplidas en la práctica, de hecho, pero que todos se sienten obligados a respetar de una manera externa o verbal". En tal nivel, que el cadete típico asumía, la existencia leonciopradina se volvía casi leyenda. Consciente de que no había logrado esa dimensión a su primera novela, Vargas Llosa quedó obsesionado con la posibilidad de darle entrada en la segunda. En El Mono Rojo se ha insistido suficientemente sobre el influjo decisivo que tuvo en él el arte de las novelas de caballerías y su ilustre modelo Tirant lo Blanc. Hablando de Martorell y su creación, Vargas Llosa casi ha explicado su propio intento y hasta se ha adelantado a algunas objeciones previsibles:

Novela de caballería, fantástica, histórica, militar, social, erótica, psicológica: todas esas cosas a la vez y ninguna de ellas exclusivamente, ni más ni menos que la realidad. Múltiple, admite diferentes y antagónicas lecturas y su naturaleza varía según el punto de vista que se elija para ordenar su caos. Objeto verbal que comunica la misma impresión de pluralidad que lo real, es, como la realidad, objetividad y subjetividad, acto y sueño, razón y maravilla. En esto consiste el realismo total, la suplantación de Dios. ¿Es menos real lo que los hombres hacen que lo que creen y sueñan? ¿ Las visiones, pesadillas y mitos, existen menos que los actos?

17 marzo 2007

Ciudades prestadas

Aquí va un texto de hace más de un mes, cuando estuve por un Congreso en Barcelona.

13 de febrero de 2007. Plaza de España.

Hoy he vuelto a las andadas: me llevo los sobrecillos de azúcar en el bolso. Me había prometido no hacerlo nunca más desde que se rompieron y se desparramó entre llaves, bolígrafos, cremalleras y costuras, pero es que estoy en la cafetería Zurich, tomando un té con leche reconstituyente, y los sobres son tan bonitos, alargados, con una flor como de lámina japonesa. En esta cafetería escribió que viene Rosa Montero ¿o era Maruja Torres?, cuando cuenta crónicas barcelonesas, de las de siempre, de las de antaño.

Me tomo un té con leche que sabe a poco y escucho algo parecido a El cóndor pasa. Unos músicos disfrazados de indígenas interpretan y bailan aquí en esta esquina. No hace frío, corre una brisa agradable y mientras espero a Mabel veo pasar gente, vida que transcurre a mi alrededor, ciudad que vive y late sobre el asfalto. La melancolía de esta música me transporta hacia ninguna parte. Floto. Las ciudades prestadas producen este efecto.

13 marzo 2007

Nuevas percepciones

Percibo que pasaron once días desde mi última aportación al Blog. Tiempo suficiente como para leer tres libros: "Las horas", de M.Cunningham; "Últimas notas de Thomas F. para la humanidad", de Kjell Askildsen (prestado por Cangreja); "Los girasoles ciegos", de Alberto Méndez. Hoy inicio la lectura de "El hombre que fue jueves", de Chesterton, para llevarla fresca al último martes de este mes, si seguimos vivos. Mientras tanto hice un curso intensivo de Qui Jong y comencé otro sobre la Voz que deberá durar lo que dura marzo. ¿Cuantas cosas más se podrían hacer mientras nadie "edita entradas" en este Blog?

02 marzo 2007

Percepciones

El escándalo de los maltratadores vecinos que nos obligaron a cambiar de sitio. El muy elaborado esquema de Cangreja. Los apuntes de Efímera. Los electros de Anade. Las conversaciones paralelas del Lobo. Las puntualizaciones de Magdalena. La inútiles esfuerzos de Efervescente por controlar el debate. Cosas que se perciben en el fragor de una tertulia.

01 marzo 2007

Ultima crónica

Después de habernos colocado tranquilamente en la sala del fondo y a pesar de la camarera, a la cual no le venía demasiado cómodo que estuviéramos allí pero que finalmente lo aceptó de buena gana, el sosiego fue roto por un grupo muy ruidoso que nos obligó a emprender la retirada. Pero pudimos hallar nuestro sitio y, a pesar de algunas ausencias, comenzamos la tertulia entre las acostumbradas cervezas, patatas y papeles.

Yo adhiero a la propuesta de Sara de seguir con títulos que presenten un especial interés literario o que sean emblemáticos, pues es verdad que para leer libros más corrientes lo podemos hacer de manera individual.

La Casa Verde
Espacios geográficos (simbólicos):
Costa desértica: ciudad de Piura. La ciudad es aglomeración, velocidad, fragmentación, ruido y desarraigo.
Selva exuberante (lo primitivo), alto Marañón y Santa María de Nieva. Es la región de donde se extrae el caucho.
Lugares: Casa Verde (burdel) y convento. Aquí va un extracto de un artículo sobre el mito:“La oposición entre lo sagrado y lo profano constituye un principio fundamental para caracterizar al espacio mítico (y al tiempo mítico)”.

Duración: Unos 35-40 años.

Estructura:
La historia está dividida en 4 capítulos y un epílogo. Cada capítulo se divide a su vez en apartados.
La estructura es compleja, pero lógicamente articulada.
Hay discontinuidad porque da bruscos saltos en el tiempo y en los espacios, va atrás y adelante, fragmenta las historias, las deja y las retoma. De esa forma, crea un intenso ritmo en la narración y la necesidad de seguir leyendo para desenredar la trama.

Tiempo:
Por un lado, se estructura en distintos planos.
Por otro, es cíclico: la Casa Verde es destruida y luego reconstruida en otro lugar. Volvemos al mito del eterno retorno. "A diferencia del pensamiento judeo-cristiano que ordena los hechos en base a un objetivo lineal, el pensamiento pagano posee una concepción circular o cíclica de la historia".

Entonces, la escena apocalíptica en la que la Casa es destruida corresponde a los mitos que anuncian la destrucción final del mundo, para luego renacer.

Recursos:
Utiliza elipsis, cambio continuo de puntos de vista y cambio de estilo, dependiendo de quién hable en ese momento.
Aparte de los puntos de vista de los diferentes personajes, hay un narrador omnisciente.
Recurre a la personificación de los objetos.
Hay monólogo interior, diálogos, y diálogos asimilados dentro de los diálogos.

Gran importancia del entorno: determinismo. La vida está íntimamente ligada a la naturaleza.
Son recurrentes los elementos como el agua (sudor, lluvias, humedad, río), la tierra (bichos, vegetación cerrada), el fuego, el aire (calor agobiante, murciélagos, jejenes, moscas, gallinazas).

Continua oposición entre lo pagano y lo cristiano, el color oscuro o claro de la piel, la ciudad y la selva, lo primitivo y lo civilizado, la lengua: los que hablan dialectos indios y los que hablan español.

Personajes:
Hay personajes que sirven de nexo entre las historias y dan unidad a la novela: Lituma(Sargento), Bonifacia(Selvática), Lalita, Fushía y Aquilino, Anselmo. La novela se desenvuelve básicamente alrededor de ellos.
Don Anselmo: es caricaturesco. También es mítico pues no viene de ningún sitio preciso y
se le asigna un origen casi sobrenatural. Es respetado y admirado porque lleva a cabo el deseo colectivo de la gente.
Monjas y Padre García: También son satíricos. Representan la hipocresía y explotación de la iglesia en las misiones.
Hay una fuerte crítica social: machismo rancio, abusos de poder por parte del ejército y del político, violencia, sometimiento.
También hay una fuerte pulsión sexual en casi todas las historias.

Os transcribo otro párrafo de lo que he estado leyendo sobre el tiempo mítico y que me ha parecido interesante:
“La contraposición lineal/circular se asocia generalmente con la escritura y la no-escritura. La escritura es lineal mientras que lo no-escrito es cíclico. La concepción cíclica del tiempo y el pasado se relaciona con sistemas de comunicación no-escritas. La concepción lineal del tiempo se relaciona con sistemas escritos (Farris 1983). De ahí que en las sociedades modernas se piense el tiempo como flecha; es decir, de modo lineal, sucesivo e irreversible, porque es la duración propiamente dicha, con principio y fin en la que se inserta la existencia cotidiana y desacralizada, en una duración precaria y evanescente que conduce irremediablemente a la muerte; mientras que en las sociedades tradicionales se piensa el tiempo en forma circular, no-sucesivo y reversible, sin principio ni fin, como un eterno retorno cuya perspectiva es una no-duración, que no participa de la duración profana, donde la repetición confiere una realidad a los acontecimientos y éstos se repiten porque imitan un arquetipo: el acontecimiento ejemplar (Eliade, ops. cits.)“

28 febrero 2007

Silencio en la sala

¿Estáis de pluma caída? ¿Nadie escribe? ¿Todos en concentración?

20 febrero 2007

¡Ya veo de dónde ha sacado Chávez la idea de su famoso: "Aquí huele a azufre". Es el padre García quien lo dice de Anselmo, cuando éste levanta la Casa Verde!

18 febrero 2007

Secuaces queridos

EL CLUB DE LECTURA DE JANE AUSTEN
Karen Joy Fowler
Traducción de Concha Cardeñoso Sáenz de Miera
Quinteto, Barcelona, 2006
316 páginas. 7,95 euros

Una novela sobre la novela y los latidos literarios de una de las escritoras que hizo grande la novela: Jane Austen. Es la historia de cinco mujeres y un hombre que se reúnen una vez al mes para hablar sobre las obras de la escritora inglesa. A la par, el lector va descubriendo las coordenadas de los afectos y sentimientos de sus protagonistas en un juego donde ficción y realidad forman una sola vida. Una obra metaliteraria, que rinde homenaje a otros autores, libros o personajes que abundan hoy, que gustará a los amantes de la lectura, del amor y sus secuaces y de Austen, teniendo claro que ella "no tenía la culpa de que el amor no funcionara" siempre. W.M.S.

(No he leído el libro, la reseña es del Babelia del 17/02/2007). Tiene buena pinta, ¿verdad?

16 febrero 2007

Denevi

Hoy he dejado en la calle Lagasca el libro de Denevi que alguien quería. Se quedó con él, Oliva, una mujer muy amable. Como no tengo el e-mail ni estoy segura del nombre de "ella" dejo aquí el mensaje para que lo recupere.
Muchos besos

11 febrero 2007

A modo de regalo...

Las hormigas

Tracey Hill era niña en un pueblo de Connecticut, y practicaba entretenimientos propios de su edad, como cualquier otro tierno angelito de Dios en el estado de Connecticut o en cualquier otro lugar de este planeta.

Un día, junto a sus compañeritos de la escuela, Tracey se puso a echar fósforos encendidos en un hormiguero. Todos disfrutaron mucho de este sano esparcimiento infantil; pero a Tracey la impresionó algo que los demás no vieron, o hicieron como que no veían, pero que a ella la paralizó y le dejó, para siempre, una señal en la memoria: ante el fuego, ante el peligro, las hormigas se separaban en parejas, y de a dos, bien juntas, bien pegaditas, esperaban la muerte.

(...)

Teología/2

El dios de los cristianos, Dios de mi infancia, no hace el amor. Quizás es el único dios que nunca ha hecho el amor, entre todos los dioses de todas las religiones de la historia humana. Cada vez que lo pienso siento pena por él. Y entonces le perdono que haya sido mi superpapá castigador, jefe de policía del universo, y pienso que al fin y al cabo Dios también supo ser mi amigo en aquellos viejos tiempos, cuando yo creía en Él y creía que Él creía en mí. Entonces paro la oreja, a la hora de los rumores mágicos, entre la caída del sol y la caída de la noche, y me parecde escuchar sus melancólicas confidencias.

(...)

El mundo

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
- El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros areden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

(El libro de los abrazos, Eduardo Galeano, en AMARES, Alianza Editorial)

A modo de provocación...

III Presencias

I

El lenguaje existe, el arte existe, porque existe "el otro". Es verdad que nos dirigimos a nosotros mismos en constante soliloquio, pero el medio de ese soliloquio es el del habla pública: contraída, hecha privada y, quizá, críptica por medio de referencias y asociaciones ocultas pero fundamentadas, sin embargo, y hasta el límite incierto de la conciencia, en un vocabulario y una grmática heredados y determinados histórica y socialmente. Las invenciones autistas y las construcciones solipsistas son concebibles. Es concebible la idea de un poeta escribiendo versos en una lengua privada o destruyendo lo que ha escrito, la de un pintor que se niega a mostrar cualquier lienzo a otros ojos que no sean los suyos, la de un compositor que "interpreta" su partitura en una audición muda y puramente interior. Aparece en los cuentos góticos de aislamiento. Además, sabemos de maestros que han escondido o destruido sus producciones (Gógol quema la segunda mitad de Almas muestras), aunque lo hacen precisamente bajo la presión de la intrusión del otro. A causa de las exigencias de la presencia del otro, un creador puede, en circunstancias extremas, intentar conservar para sí mismo o para un olvido voluntario lo que son, de modo irremediable, actos de comunicación y tentativas de encuentro...

(George Steiner, Presencias reales, ed. Ensayos / Destino)

31 enero 2007

El lugar

Fuimos llegando uno a uno hasta desbordar el rincón que, de principio, Sara había conquistado en una esquina del concurrido local. Luego, tras desbordar aquel sitio, ocupamos tres mesas unidas que partía en horizontal la sala. Demasiada distancia para oirnos. Volvimos, más apretados, al lugar de inicio. El espíritu de Faulkner sobrevolaba la estancia. Norma se ocupó de recordarnos alguna de su palabras y luego vino el caos. Entre Joaquín que se empeñó en leer Absalón como si fuera un cuento de hadas y Ana y Sara que consiguieron desentrañar, cada una a su manera, el jeroglífico, transcurrió el análisis. Carmen se congratulaba de la "oscuridad" del texto, Adela de su maestría, Pepe se mostraba absorto tras reconocer al escritor-genio y Silvia extrañada, tal vez como Joaquín, también hubiera necesitado de una segunda lectura. Casi todos la necesitabamos: Faulkner exije más dedicación y tiempo que cualquier otro escritor. Luego, cuando ya casi recogíamos, llegó Pura. Con tiempo para charlar y tomar algo. Menos Sara, Pepe y Ana, los demás (con nombres más largos de escribir) fuimos al Barandal, que ahora se llama Tasca de Madrid (o algo así). Ahora que ya no existe el Barandal, tal vez cobre más sentido el nombre de nuestro Blog. Lo celebramos con patatas a la madrileña, tortilla de lo mismo, lacón y croquetas. El lugar sigue igual de tranquilo y silencioso, lastima que los martes lo abran a partir de las ocho.

Absalón, Absalón

Mi primera vez la utilizo para daros la dirección de un artículo sobre el libro del martes: Absalón, Absalón de Faulkner. Creo que merece la pena leerlo:
http://www.salvador.edu.ar/gramma/37/07.pdf

Un beso para cada uno

28 enero 2007

No sin homúnculo

La semana comenzó con una nevada tardía y espectacular en las montañas e Irlanda se cubrió con un armiño blanco y las niñas de trenzas plateadas aterrorizaban a ancianas en Chicago. Ni el frío hizo que me repusiera de la confesión de mi admirada Esther Tusquets: soy adicta al Bingo y mi hijo me repudia, o algo así. Menos mal que la autora de El mismo mar de todos los veranos, ha aprovechado su ludopatía para escribir una nueva novela: ¡Bingo!

El lunes, analizábamos Fausto en El Mono Rojo y ayer viernes en el diario El Mundo, Norman Mailer revelaba que el narrador de su última novela - The castle in the forest- era el mismísimo diablo. Una voz omnisciente, como no podía ser menos, relata la infancia de un tal Adolfo, apellidado Hitler. Recuerdo como me gustó la intervención de la anciana judía, superviviente de un campo de concentración, en el museo de NY; más o menos dijo, con un humor envidiable, que estaba ya harta de tanta película, libro y conferencia sobre el monstruo del bigote, que así era imposible olvidarse de él.

Se reúnen unos señores en Davos y mientras toman champán y caviar hablan del renacimiento asiático, de los recursos energéticos y de la nueva multipolaridad. Me imagino a Mefistófeles con botas de esquí frotándose las manos. Algo huele azufre en Suiza.

A las puertas del teatro Alfil unos chicos con banderas nos increparon, y mi prima, que deja al mismísimo Bretón a la altura del betún, se puso a cantar el Salve Regina. Yo me hice la inglesa: no oía ni veía nada; uno de los muchachos la llamó loca y roja. Mi prima cantando la Internacional en latín sacó el móvil y comenzó a grabar. El más chulo se acercó a ella y en ese momento apareció Helena de Troya del brazo del homúnculo y los cruzados se desvanecieron. Pobre Bassi.

Una brisa gélida me corta las piernas al cruzar Serrano. Reunión con Soterraña; el acosador de RISA es inasequible al desaliento; me duele un ovario; y la archiduquesa austriaca aparece, de nuevo, en nuestras vidas. A JF le dan alta. Por fin, me siento en el sillón de orejas y leo una frase de Fellini:

“ Creo que cuando uno habla de lo que conoce, de sí mismo, de su familia, de su terruño, de la nieve, de la lluvia, del despotismo de la estupidez, de la ignorancia, de las esperanzas, de las fantasías, de los condicionamientos políticos o religiosos, cuando uno habla de la vida con sinceridad, sin querer aleccionar a nadie ni preconizar filosofías o transmitir mensajes, cuando uno lo hace con humildad y sobre todo con una visión proporcionada de las cosas, creo que lo que diga estará al alcance de todo el mundo y todos podrán identificarse con él”.

21 enero 2007

Absalón, Absalón!

Queridos contertulianos, os dejo algunas referencias para reflexionar y preparar el próximo encuentro:

UNO:

¿Qué significa eso de "leer con la pluma en la mano”?

Sí, buscaba una línea de guía, una estructura. Por aquella época ya escribía un poco, y leer a Faulkner me abrió los ojos a la invención formal. Y fue una idea que me excitó mucho. Además, Faulkner me dio la convicción firme de que un argumento siempre iba acompañado de una forma. No puede descuidarse el argumento. La forma no puede ser en sí una meta, un fin. Pienso que la ficción debe incluir siempre la experiencia humana. Como puedes ver, sigo siendo muy leal a la idea que de la novela tenía Faulkner.

(Fragmento de una entrevista a Vargas Llosa, con motivo de su visita a Oxford, a la tumba de Faulkner: magistral. Me han entrado ganas de leer todo Faulkner y de leer todo Mario Vargas Llosa y de irme a una isla desierta a producir...).

http://www.geocities.com/mvll01/vista49.html

DOS:


Entrevista (colosal) a Faulkner

http://www.ciudadseva.com/textos/teoria/opin/faulkner.htm


TRES:

Biografía de Faulkner:

http://www.booksfactory.com/writers/faulkner_es.htm

18 enero 2007

Trescientos sesenta y cinco menos dieciocho

Hoy es pronto todavía. No es mía, la frase. Pero viene tan al caso. A tiempo para cumplir con esos compromisos con uno mismo como leer un libro, escribir unas líneas en el blog, dar un empujoncito al proyecto ese, decir una palabra amable pese a todo, ceder el asiento en el autobús de vuelta a casa, tan de noche, mientras un peso tirando del hombro te ladea, o ese tomo rectangular contra la cadera y el brazo en jarra, aguantando.

Hoy es pronto todavía cuando avanzo una página más (... un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad). Dice Alfonso que muchas "una página" hacen un montón, del que sale "algo" bueno. Hoy es pronto todavía, 347 días sin gastar y la cuenta acaba en siete. Será que estoy de buenas con el mundo.

17 enero 2007

Vuelta al Blog

Después de una semana de intentos, he vuelto al Blog. De repente la pantalla me ha dicho cosas nuevas, no me ha pedido datos impertinentes, ni me ha insistido en claves ya dadas. Puro azar. Espero que los hados me vuelvan a ser favorables cuando se me ocurra escribir algo interesante.

16 enero 2007

Plan de Acción


Queridos contertulios,

Ya sé que la gripe, la cuesta de enero, el recalentamiento del globo y las múltiples responsabilidades de todos hacen que en El Barandal reine cierta desidia, por lo que sugiero que en la próxima reunión asignemos, a suertes, a cada uno de los miembros del Blog un día obligatorio de publicación de entrada, independientemente de las voluntarias. En fin, espero vuestros comentarios.

15 enero 2007

ABSALÓN

Enredé mis cabellos en el texto de Faulkner y quedé colgado como Absalón en las ramas del árbol. Confío en que no se acerque a mí ningún guerrero enemigo con intención de lancearme.

12 enero 2007

El perro de María José

Postrada en la chaise-longe, releo con mi ojo a la funerala las fichas con párrafos de Fausto. Las escribí hace tiempo, cuando estudiaba Derecho con mi amiga María José y corríamos con su perro – se me ha olvidado el nombre, qué horror-, y ella estaba enamorada del profesor de Trabajo y yo del de Historia y él de mi, y mi hermano tenía muchas novias y Lolita vivía y tomábamos café con leche en la Politécnica. A veces voy hacer fotocopias a la facultad, tan próxima a casa, y husmeo los recuerdos por los pasillos, si un día le digo al fugaz momento: “¡Detente! ¡ eres tan bello!, puedes entonces cargarme de cadenas, entonces consentiré gustoso en morir… Perdonad que me haya perdido, pero yo quería transcribir una líneas que considero muy adecuadas a la situación actual; a saber:

El Canciller: “…Más ¡ay! ¿Qué aprovechan al humano espíritu el entendimiento, al corazón la bondad y a la mano la diligencia, si el mal se desata con febril furor en el Estado y se propaga incubando nuevos males? Cuando uno desde este alto sitio, mira hacia abajo contemplando el vasto Imperio, esto le parece un sueño penoso, en que la monstruosidad ejerce su despótico poder entre monstruosidades, en que la anarquía reina legalmente y donde se desenvuelve un mundo de errores. Este roba hatos de ganado, aquel arrebata una mujer, un cáliz, una cruz y los candeleros del altar, y durante mucho años se jacta de ello con el pellejo sano y el cuerpo indemne. Entonces los querellantes corren en tropel a la sala de justicia; el juez se pavonea sobre su alto almohadón; entretanto, agítese ondulante en furiosa avenida, el creciente tumulto de amotinados. El uno tiene la avilantez de hacer gala de su infamia y sus fechorías; el otro se excusa con algunos cómplices más criminales, y tu oyes pronunciar la palabra culpable allí donde la inocencia está sola para defenderse a ella misma. Así es que todo el mundo intenta destrozarse y aniquilar lo que es justo y razonable. ¿Cómo se desarrollaría entonces el sentido, lo único que nos conduce a la rectitud? Al fin el hombre de buenas intenciones se baja ante el adulón y ante el corruptor; el juez que no sabe castigar acaba asociándose con el delincuente. Negro es el cuadro que os he pintado, y así, mejor hubiera querido yo correr sobre la pintura un velo más denso…”.

Fausto
, de Johann Wolfgang Von Goethe. Segunta Parte, Acto Primero.
PS. El perro de María José se llamaba Blacky. Menos mal.

08 enero 2007

VOLVER

Expulsado del paraíso del blog, hoy de la mano de mi Angel de la Guarda(Norma) he vuelto para contar nuevas cosas. Después de tres días de gastritis bastante aguda me siento debil y muy despistado al penetrar de nuevo en este ámbito. Al fondo, solo veo las sombras demasiado solitarias de Efímera y de Norma. Hay muchos que ya no están: Adla, Cangreja, Gato, tal vez Luza, en ocasiones Ana, también Mariajo, y Carmen a la puerta, pidiendo entrar y no se si me olvido de alguien, Magdalena. Habría que recomponer este espacio donde las eñes volvieran a formar parte del paisaje. Me consta que Norma está en ello. De lo contrario el siete se quedaría mustio, como reducido a vanas espectativas. Y eso no puede ser. No debemos consentirlo.

03 enero 2007

Siete

Paloma, una alumna de El Mono Rojo, nos ha regalado algunas curiosidades para empezar el año:
Todo indica que el número siete está presente en muchos aspectos de la vida del hombre:
1) Los griegos interpretaban el siete como la unidad universal de los números.
2) Para los esotéricos el siete es el número del destino.
3) En la cultura judía el número siete es el que domina el ciclo del año. Cada séptimo día es Sabath, el séptimo mes es sagrado; el séptimo año es un año sabático.
4) El año del jubileo era determinado por el número siete, multiplicado por siete.
5) Los hindúes han descubierto siete chacras y los metafísicos hablan de siete niveles de conciencia.
6) Según la fe católica hay siete pecados capitales.
7) La historia recuerda que hubo siete plagas en Egipto.
8) Se habla de la serpiente de siete cabezas.
9) Dante nos describe siete infiernos.
10) Siete días le llevó a Dios crear el mundo y siete son los días de la semana.
11) Curiosamente también son siete los mares del planeta, siete los colores del arco iris, siete las notas musicales y se habla de las siete maravillas del mundo.
12) Sin contar que siete vidas tiene un gato, que están las botas de las siete leguas y hasta Blanca Nieves fue acompañada por siete enanitos...
En fin, Feliz 2007 para todos.